La democratización de la Salsa |
Por: Lídice
Martínez Aguirre
Fotos: Cortesía Salsa Caliente |
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Un
retrato fiel de los pulsos sociales que está cobrando en
la actualidad el movimiento afrocaribeño en nuestro país,
resultó el Primer Encuentro Estudiantil Salsero con la participación
de las compañías de baile Amigos del Solar, Academia
Tezozómoc, Salsa Rika, y Salsa Caliente, comandadas por Laura
López, Marco Cordero Y Aarón Islas, Miguel Ángel
Vázquez y Alicia López, Gabriel Chávez y Selene
de Portugal, Gerardo Ramírez y Frineé Molina, respectivamente.
El
tradicional Salón La Maraka, resultó el escenario
perfecto para esta magnífica conjugación de buenas
bandas, excelente logística, así como los más
comprometidos directores de compañías de baile del
centro del país.
Dicho
en palabras más claras por mi amigo –y bailador- Alfredo
Juárez: “esto fue la democratización de la salsa”.
Y tiene toda la razón: fue un evento para todos quienes nos
consideramos bailadores, al menos de corazón.
Y
es que ser bailador va más allá de realizar cargadas
espectaculares en una rutina o dar veinticinco giros en ocho tiempos.
La técnica es muy importante, por supuesto, pero más
significativo que eso resulta el feeling, la víscera, la
emoción y la honestidad que se pueda plasmar en cada ejecución.
Y eso, señores, fue lo que hubo aquella inquietante noche.
Desde
luego, las exhibiciones no se hicieron esperar, y quienes ahí
nos encontrábamos pudimos ser fieles testigos del sello que
cada pareja de directores imprime a sus coreografías. Son,
guaracha, danzón y mucha salsa fueron algunos de los ritmos
elegidos para la ocasión en la que, aún dentro de
una composición coreográfica, cada integrante de la
compañía pudo expresar su propia individualidad.
Pero
ese fue apenas el principio: una vez concluidas las demostraciones
“estudiantiles”, Laura, Marco, Ali, Miguel Ángel,
Gabriel, Selene, Gerardo y Freneé, tomaron el escenario donde
a través del baile mostraron sus pupilos todo su cariño
y agradecimiento con una perfecta y resplandeciente rutina, enmarcada
por juegos pirotécnicos, que nos dejó a todos, además
de boquiabiertos, satisfechos y felices.
Ojalá
éste, que más que un espectáculo resultó
una bellísima comunión fraternal, haya servido de
lección para aquellos que pretenden restringir el acceso
al movimiento salsero, dando entrada únicamente a los cuerpos
de élite quienes tal vez sobreestimen la técnica (y
el espectáculo) y subestimen el corazón. Que nadie
nos diga que no se baila con el corazón. ¡Aché!
Septiembre
2005
Importante:
Se puede bajar y usar las fotos libremente
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