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NACE
CUMBACHATA,
SENTIMIENTO Y PASIÓN
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Con
una interesante fusión rítmica entre la cumbia y la
bachata, debutó hace apenas unos días en el tradicional
Salón La Maraka, el Grupo Cumbachata, una agrupación
México-Dominicana que, según sus propias palabras,
busca aprovechar el auge internacional de la cumbia y la bachata.
Integrado
por cinco extraordinarios músicos mexicanos, además
de la atractivísima Elizabeth, la carismática Yeymi
y el talentoso Ismael, Cumbachata lanzó a los medios de comunicación
el pasado 31 de octubre un inédito concepto conjugado con
una fresca imagen que pone de manifiesto el contraste de colorido
de piel amalgamado por un singular espectáculo donde se evidencia
el gran aporte que Cumbachata busca ofrecer al público mexicano.
En
punto de las 22:15 horas y, vale decirlo, con una pobre asistencia,
los muchachos de la naciente agrupación abrieron la noche
donde se presentaron Lalo Rodríguez y Frankie Negrón,
para darnos a conocer parte de lo que será su primer producción
discográfica; temas como Te quiero igual que ayer, -su primer
track promocional-, además de Hoy la vi pasar y No me dejan
verla, forman parte de esto que, a decir verdad, suena muy prometedor.
QUEREMOS
TRASCENDER: CUMBACHATA
Con
un extraordinario sentido del humor y visiblemente emocionados por
el esperado debut, Ismael, Elizabeth y Yeymi, integrantes de Cumbachata
charlaron en exclusiva con AmericaSalsa.com días antes de
su noche debut, en una de esas pocas áreas verdes que subsisten
en la ciudad más grande del mundo. Amables y muy contentos
de formar parte de un proyecto inédito, los cumbachatos coincideron
en señalar que no tienen temor a la competencia y que no
pretenden ser un grupo más del gremio tropical, pues dijeron,
por eso estamos ofreciendo esta fusión, porque queremos trascender.
Así
pues, hoy nace Cumbachata, un grupo surgido de la idea del talentosísimo
Ramón Glass, con un concepto mucho más comercial y
lleno de fusiones, pero en el contexto del buen momento por el que
atraviesa la bachata, de ese renacimiento que no se daba después
de que, hay que recordarlo, Juan Luis Guerra batía hace más
de una década récords de discos vendidos con Bachata
Rosa.
Ojalá
y este parto, el de Cumbachata, sea el arranque formal del éxito
de un ritmo centroamericano que tiene mucho que aportar a la música
latina, ese ritmo de origen campesino que se caracteriza por su
lírica de amores desgarrados y que se ubica a medio camino
entre el son, el bolero, la ranchera y el blues, y sino, sólo
basta con escuchar No me dejan verla, ese tema que Ismael interpreta
magistralmente y donde llama mucho la atención el acordeón
del buen Luis Aponte. Aché.
Noviembre
2003
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