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ADALBERTO
ÁLVAREZ:
EL CABALLERO DE LA "RENOVASÓN"
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Por:
Néstor Rius,
desde La Habana
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Adalberto
Álvarez es uno de los pocos artistas cubanos que tiene un
nombre artístico acorde a su estatura musical, despliegue
escénico, y fidelidad hacia el bailador.
Justo a principios
de los `90 fue cuando el público comenzó a llamarlo
"El Caballero del Son", a raíz de un disco realizado
junto a otro grande y elegante de la música popular, Isaac
Delgado, a quien todos identifican como "El Chévere
de la Salsa".
Álvarez,
natural de la oriental provincia cubana de Camagüey, ha vivido
tratando de cumplir sus bodas de oro con el son más autóctono
y actualizado, y demuestra cuánto puede ofrecer por una orquesta
de formato charanguero en actual panorama sonoro.
Lleva en el
género muchas horas de vuelo, o para mejor decir, y con el
perdón de Adalberto!, de conciertos; y por otro lado, no
es un músico acostumbrado a encasillarse, a permanecer estático.
Basaremos este
criterio en su actual "vorágine" creativa, que
demuestra la aguda observación y estudio que hace sobre los
destinatarios de su producto final, dado
que puede considerarse a Adalberto como un verdadero sicólogo
del bailador cubano.
CASINO O
RENOVASON
La preocupación
del músico ante el "nocaut" propinado al baile
de pareja en los últimos tiempos, e inflingido por su más
cercano contendiente, "la timba", influyó en la
actual cruzada rítmica que lleva, pues rescata día
por día al refinado baile de salón en parejas llamado
casino.
Gracias a ello,
los bailadores están regresando al cuadrilátero musical
con muchos bríos, ayudados, además, por la última
producción discográfica titulada "Para bailar
casino", y de un programa televisivo, de gran audiencia los
domingos en la tarde, con idéntico nombre.
Álvarez
observó que el disco funcionó en el patio, y como
ya les comentábamos, no permaneció inamovible, partió
con la creación a realizar una gira internacional, de la
cual regresó hace pocos días.
El son, ahora
enfundado en piel de casino, se paseó durante 16 días
en un total de 15 conciertos por Europa, y puso a bailar a italianos,
suizos, austriacos y alemanes,
entre otros.
Adalberto evidenció
en este periplo el saldo legado por el alto número de academias
de baile, la impronta de los festivales de salsa, y el esfuerzo
de los anfitriones, quienes golpe de caderas y pasillos, pugnaron
en cada presentación por acercarse a su tarima.
¿Por
qué funcionó? Porque la fórmula es bien sencilla.
Aunque muchos no lo crean, la sicología del bailador, a nuestro
juicio, opera de la siguiente manera: "es mejor moverse a dúo
que solos, pues el "papelón" compartido toca a
menos" o " ellos pensarán que estoy aprendiendo".
Al tiempo que
debemos pensar que, para realizar correctamente un "tembleque"
que proponen las agrupaciones timberas, necesitamos más tiempo
de práctica, una soltura de caderas increíbles, sangre
latina -aunque existen sus casos-, y mente abierta, para no ruborizar
por desfachatez.
Como Adalberto
también sabe todo ello, en marzo prevé realizar una
gira por Canadá, en algo así, como si se dijera...,
bueno, y en este lado del globo mi cuate, mi pana, mi compadre,
qué onda con el casino? Y tras ello, retornará a Europa
en el verano, para repetir éxitos.
Sí, porque
Adalberto es de los que suele decir musicalmente: a prepararse bailadores!.
Es un eterno sonero-casinero, y conspirador, con más de 50
años en las costillas, pero veinteañero o treintañero
en las caderas.
COMPLICARÁ ADALBERTO LA PRÓXIMA VUELTA?
El baile de
casino en parejas o ruedas suele complicarse cuando la voz líder
empieza a "cantar" vueltas que no conocemos, y el bailador
tiene que salirse o aprender sobre la propia marcha, o la equivocación.
Hasta ahora,
las cosas le han salido bien a el artista, quien sabe que el público
cubano es muy exigente, y también porque descubrió
a tiempo que los agitados movimientos de "la timba" van
quedando reservados para un grupo de bailadores, por lo general,
menores de 20 años.
Además
de ello, el universo sonoro de la región va con tendencia
a la inclusión de las baladas pop, fusión, y con versiones
de balada-salsa en las últimas creaciones, constituyendo
fórmulas que pegan y venden discos.
Ejemplo recientes
de ello en la Isla fueron, Paulo FG, con su CD "Te deseo suerte",
y la Charanga habanera (Soy cubano, soy popular), quienes cerraron
el 2003 en lo más alto e incluyeron baladas que le funcionaron,
y proponen este año un disco completo del género.
En el 2004,
Adalberto piensa "poner el dedo en la llaga", como bien
declaró a su regreso, de momento ya escogió seis de
los 15 nuevos números para su próxima producción,
y como dijo: será un disco bien casinero, pues quiero ver
a todo el mundo bailando casino.
Este baile se
ejecuta por el 90 por ciento de los habitantes de la Mayor de Las
Antillas, tiene ahora establecido su Festival Internacional cada
año en el balneario de Varadero, y junto al Festival Benny
Moré, constituyen en bailables los dos más importantes.
Curiosamente,
del primero, funge como presidente el propio Adalberto, y del segundo,
el "Chévere" Delgado, por lo tanto, damas y caballeros,
a la pista, pues con esos ingredientes la "salsa" final
siempre estará buena, y con espíritu de renovasón,
perdón, de renovación.
Febrero
2004
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