Tras múltiples
contratiempos, suspensiones, mudanzas, idas y vueltas, caminos
truncos, intentos en el vacío, errores de elección,
etc, etc, etc, Salsamor, cual ave fénix, pareciera haber
resurgido encontrando un lugar físico donde recomenzar
sus encuentros bailables y nuevamente crecer y expandirse.
Cinco actividades
en viernes tras largo tiempo de ausencia fueron el prolegómeno
para la fiesta organizada el pasado sábado 31 de Marzo,
todas ellas en el salón de fiestas de los Bomberos Voluntarios
de San Isidro, un muy amplio ámbito en los altos del cuartel
ubicado frente a los terrenos que ocupa el hipódromo y
a escasos metros del hospital público de aquella coqueta
localidad del conurbano bonaerense norte.
Todas estas
noches, que contaron con discreta cantidad de público,
se caracterizaron porque en ellas primó la actividad de
la academia, clases desde las 20:30 hs. hasta pasada la medianoche,
abarcando todos los niveles, y baile posterior, sirvieron para
animar esos viernes en los que vale destacar que la mayoría
de los presentes eran alumnos de Salsamor.
El salón
en cuestión, por su estructura, es probable que haya sido
otrora una sala teatral o de espectáculos de real envergadura,
sus muy amplias medidas su imponente escenario y un 1º piso
que seguramente albergó cómodos palcos demuestran
un pasado ostentoso, hoy sigue siendo un llamativo lugar, a pesar
de ese frío verde lavado con que recientemente fue pintado,
y de excelentes instalaciones, realmente ideal para las actividades
que comienza a emprender allí Salsamor.
Otro hecho
que en la mencionada fiesta marcó la nueva etapa que emprende
la academia fue mi alejamiento como DJ de sus actividades y la
llegada de Martin Visciglia (ex Azúcar Belgrano) para ocupar
dicho lugar, el evento sirvió entonces para marcar mi despedida
y contó, a guisa de invitado, con quien se responsabilizará
de las fiestas de Salsamor de ahora en mas.
Como atractivo
especial esa noche se presentó en el amplísimo escenario
con La Colo´s Band, la orquesta liderada por Ariel Maceiras
alias “El Colo”, conocido personaje de la movida salsera.
Inicialmente
al grupo le costó volcar a la gente a la pista, es probable
que por la elección del orden del repertorio que no fue
tan feliz en el inicio del show, pero a medida que fue transcurriendo
la presentación el público presente se lanzó
a bailar como es debido o por lo menos como es de esperar con
una agrupación de música bailable, mas allá
de calidades y famas, dentro de la salsa, música bailable
por excelencia, la “mejor orquesta” si no logra hacer
bailar al público fracasa, y “la peor” si pone
al público a gozar triunfa, en este aspecto esta orquesta
puede darse por satisfecha, pero sin descuidarse.
La Colo´s
Band es un sólido conjunto que está integrado por
4 vientos (2 trombones, saxo y trompeta), 2 percusiones mayores
(pailas y congas), bajo, percusión menor, 2 teclados y
la voz líder del Colo, que si bien ha crecido mucho aún
le queda un importante camino por recorrerm en la ocasión
participó como invitado en el clásico de la música
cubana “El Cuarto de Tula” el pianista cubano Lizama,
y sobre el final también se sumó en campana el músico
dominicano Héctor Café, de ocasional visita en el
país.
Otro invitado
de la orquesta fue el eximio bailarín cubano Pablo Padrón,
que asistió esa noche como invitado especial de la gente
de la Academia Salsamor, convocado al escenario por “El
Colo” para acompañarlos en el baile con un Cha Cha
Cha que se convierte en rumba, el talentoso Padrón dejó
en claro porque se lo considera en ámbitos legos como uno
de los máximos exponentes de la danza en nuestro país,
deslumbró a todos los presentes y verdaderamente “la
gastó”.
La fiesta
fue sumamente exitosa y sienta un muy buen precedente para el
futuro, continuas ruedas (tal como los viernes predecesores) se
vieron en la pista a lo largo de la noche y hasta alguna inmensa
rueda que ocupó todo el espacio posible.
¿Qué
mide el éxito de una actividad de este tipo?, el resultado
económico?, seguramente para los organizadores este ítem
es sumamente importante pero no determinante, una golondrina no
hace un verano, y un buen rédito hoy no implica un futuro
venturoso. El nivel de convocatoria? la concurrencia de gente
puede ser un buen índice y en este caso las largamente
mas de 300 personas presentes colmando la capacidad del lugar
lo son, pero si esa gente no se entretiene el provenir no tiene
buenas señales, la “buena música”?,
tiene mucha incidencia, si, pero no tan definitoria como muchos
creen o “creemos”.
Lo mas importante
sean quizás el “clima”,….. la “onda”,
esos intangibles que dejan una sensación de satisfacción
entre quienes participaron de la noche, el lugar, la música,
y la cantidad de gente entre otros son importantes pero indudablemente
la magia radica en las “ganas” de disfrutar de un
público que concurre para divertirse y ser protagonista
y no un mero espectador.
Salsamor seguirá
en el Salón Bomberos de San Isidro
Abril
2007