| Tito
Nieves: `La salsa no está en bajada' |
Por:
Erwin Perez (Miami)
para Americasalsa y El Nuevo Herald
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Hace
30 años, el puertorriqueño Tito Nieves iniciaba su
camino musical en Nueva York, ciudad a la que llegó con su
familia cuando era un bebé. Seguramente el adolescente Tito
no imaginó los triunfos que le depararía la carrera,
con la que se ha hecho un gran nombre en la historia de la salsa,
encabezando un puñado de grandes orquestas, siendo corista
del legendario Héctor Lavoe, y grabando, a partir de 1988,
canciones que ya son clásicos tropicales como De mí
enamórate, I Like it Like That y Como un niño celoso.
Uno de los padres de la salsa, Johnny Pacheco, lo bautizó
como ''El Pavarotti de la salsa'', mote que, obviamente, le encanta.
Nieves efectuará en el teatro James L. Knight Center, un
concierto que abrirá una gira de 11 presentaciones celebratorias
de su importante aniversario como cantante, que culminará
el 23 de noviembre en el célebre Carnegie Hall, de Nueva
York. ''Como cantante lo he dado todo'', comenta, en el lobby de
un conocido hotel del downtown miamense, a modo de balance.
¿Cómo
será el show del James L. Knight Center?
Especial, porque me verán como nunca; van a llorar, van a
reír... no quiero decir todas las sorpresas, pero tendré
más libertad que la habitual, cuando canto en discotecas
o festivales. En estos años de carrera he establecido una
relación de confianza con el público. Haré
canciones del ayer, con baladas con violines. Es muy importante
que la gente vea esa parte de mí.
¿Te
ha cambiado la voz con el paso del tiempo?
Creo que al ser humano, en general, le cambia tres o cuatro veces
a lo largo de su vida, pero yo no siento ningún cambio en
ese sentido. Y soy agradecido por eso porque la he maltratado bastante:
le he dado súbitos cambios de temperatura, he abusado de
la cocaína, del alcohol. Gracias a mi Dios mantengo el timbre
de la juventud.
¿A
qué cantante admiras especialmente?
Mi cantante favorito siempre fue José José. También
me encantan Luis Miguel y Marc Anthony.
¿Por
qué te gusta José José?
Por el sentimiento que ponía al cantar, además de
que es un señor tan sencillo, tan talentoso.
¿El
físico te ha jugado en contra en tu carrera?
No, no me ha quitado nada. Lo que pasa es que cuando me inicié
en la música no era gordito, pesaba 180 libras. En 1984 me
dio cáncer y algo pasó con mi metabolismo que empecé
a aumentar de peso, además de que dejé de hacer ejercicios
y comencé a usar drogas.
¿Te
sientes más latino o más americano?
Nací americano pero soy latino.
¿Dirías
que has tenido suerte en la vida?
Claro. Con las cosas que he hecho con mi físico ya podría
estar muerto. Por otra parte, me recuperé bien del cáncer.
He tenido mis tropiezos, pero Dios me ha guiado. Tengo mucho y no
le tengo miedo a nada, sólo a la posibilidad de que mis padres,
que ya son ancianos, se mueran.
¿Crees
que exista la felicidad completa?
Es
que los seres humanos somos glotones, sobre todo, en este país,
tenemos demasiadas comodidades y nunca estamos totalmente satisfechos.
¿Musicalmente,
qué estás haciendo?
Preparando un nuevo disco y en medio de shows por distintos países.
¿El
movimiento de la salsa está en bajada, se recuperará?
Quizá está en bajada en las radios de Nueva York,
Miami y Puerto Rico, pero eso no es el mundo. La salsa está
bien, se escucha mucho, como siempre, en lugares como Colombia y
Alemania, gracias a gente como Celia Cruz y Oscar D'León.
Ahora se habla del reggaetón, pero no tiene muchos artistas
pegados.
¿Qué
recuerdas de Celia?
Siempre pienso mucho en algo que ella me dijo una vez: ''Tito, recuérdate
de esto: el asunto no es llegar, es mantenerse''. Y aquí
estoy por 30 años ya.
¿Tito
Nieves puede llegar más arriba en su carrera?
Lo que espero es mantenerme, seguir como hasta ahora; soy como un
avión que vuela a mediana altura.
¿Qué
legado dejas a la salsa?
Diría que he aportado buen gusto y clase.
Salsa
y merengue, ¿in memoriam?
La crisis que la industria musical ha sufrido en los últimos
cinco años ha dañado seriamente a varios géneros
de la música latina como el pop y el rock, pero a otros los
ha llevado prácticamente a la agonía. En específico,
a los estilos de proyección internacional de impronta caribeña
como la salsa y el merengue.
Hoy
se habla de esos ritmos y de sus figuras con una lejanía
escalofriante, máxime considerando que estuvieron omnipresentes
en la vida de los hispanos de esta parte del Continente hasta hace
muy pocos años.
¿Dónde
están Oscar D'León, el Grupo Niche e India? ¿Qué
pasó con los magos del merengue --Los Hermanos Rosario--
o, sin ir mucho más lejos, con Elvis Crespo, el Grupo Manía,
Kinito Méndez o Pochy y la Cocoband?
Bueno,
todos ellos siguen viviendo de lo suyo, realizando conciertos y
grabando discos, pero inciden poco y nada en el mercado, y sus cuentas
bancarias han caído como el Challenger.
¿Quién
tiene la culpa?
Un
par de especialistas ''peso pesados'' apuntan, número uno,
a la crisis (fogoneada por la piratería y el copiado fácil),
pero también van hacia otras cuestiones. ''Son muchos factores'',
dice Sergio George, artífice musical de Marc Anthony, Víctor
Manuelle, Charlie Cruz, Frankie Negrón y otras figuras.
El
más grande de esos factores, coinciden, es la explosión
del reggaetón. El ritmo puesto de moda desde Puerto Rico,
que mezcla el rap con los tropical, ha seducido a los grandes compradores
de discos: los jóvenes.
''La
juventud se ha ido para el reggaetón'', afirma clarito Tony
Moreno, propietario del sello Musical Productions, que acoge a Tito
Rojas, Eddie Santiago, Pedro Conga, Anthony Cruz y a otros salseros,
amén de la merenguera Banda Gorda.
''Ha
sido como una manta que ha cogido todo y no ha dejado escapar nada'',
grafica.
El
señalamiento ''contra'' el reggaetón tiene asidero,
pero es justo apuntar que la salsa y el merengue venían en
picada desde tiempo atrás, quizá desde el 2000. Entonces
irrumpieron los síntomas del problema.
Había
pocos hits, escasa creatividad musical, pocas estrellas nuevas,
se esfumaba el glamour salsero de principios y mediados de los 90.
Quizá influyó también la desaparición
de RMM Records, columna vertebral de la salsa (Marc Anthony, Celia
Cruz, Tony Vega, D'León). Además, poco después
moría Celia y Marc giraba hacia el pop.
En
cuanto al merengue específicamente, los grupos dominicanos
fueron sobrepasados en todo sentido por los puertorriqueños,
que, a su vez, saturaron el mercado con un ritmo sabroso, bailable
a más no poder (recordar Suavemente) pero monótono.
''Todos
me pedían hacer lo mismo, no querían arriesgar'',
recuerda Sergio George, aludiendo a los cantantes de salsa que surgían
en la época y a los ejecutivos discográficos que querían
copiar la fórmula de Marc Anthony y otros.
Así
estaba, a grandes rasgos, la situación cuando llegó
el reggaetón a dar el golpe de nocaut. Daddy Yankee, Tego
Calderón, Don Omar e Ivy Queen, entre otros, que habían
estado agazapados desde hace varios años esperando su momento,
aprovecharon y el resultado está a la vista.
Moreno
estima que en los últimos años la venta de discos
de salsa ha descendido en un 50 por ciento, mientras que los de
merengue se comercializan ''alrededor de un 70 por ciento'' menos.
¿Qué
pasará ahora con esos ritmos? ''No dejarán de existir,
pero deberán renovarse, incluir cambios en sus arreglos,
en sus producciones; quizá deban tener condimentos del reggaetón'',
manifiesta Moreno.
Dicho
sea de paso, tanto el veterano empresario como Sergio George coinciden
en que el reggaetón puede diluirse en caso de que no varíe.
De ser así, tendría el destino apocalíptico,
_evalúan --seguramente en conjunción con muchos ''observadores''
de la industria-- del merengue de Puerto Rico y por el mismo motivo:
la absoluta carencia de variantes.
Volviendo
a la salsa y el merengue, tanto Moreno como George creen en una
resurrección. ''A la gente le gusta bailar esas músicas'',
asevera el primero.
El
superproductor (además de coautor de hits como Mi primer
millón y La negra tiene tumbao), por su parte, lo dice con
simpleza y contundencia: ``No sé si volverá el furor
de la salsa y el merengue, pero la esencia del latino es la fiesta,
la gozadera y el baile''.
Y
como para terminar de colorear el panorama, Sergio George concluye
contando que ha creado una compañía discográfica
(SyG) en la que ha firmado a, entre otros, Tito Nieves, India, el
''ciclón bananero'' Frankie Negrón y Andy Montañez.
Cualquiera
sea el caso, los salseros y/o merengueros nostálgicos cruzan
los dedos para que Moreno y George tengan razón.
Junio
2005
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