Bueno, antes
de comenzar a escribir, les quiero contar un poquito quien soy
yo. Mi nombre es Silvia y vivo en la ciudad de Punta Alta. Para
aquellos que no saben donde queda, esta está ubicada a
30 Km. de la ciudad de Bahía Blanca. Por acá la
salsa no está muy difundida y solo en Bahía hay
un poco más de movimiento. Hasta hace unos meses atrás
pensaba que allá si podría aprender un poco más,
pero luego de salir del cascarón, me di cuenta que no era
así.
Yo empecé
a bailar salsa hace unos 6 o 7 años atrás (un montonazo,
para lo poco que sé). Aprendí e hice un profesorado
trucho de 1 año (que era lo más!!) y abrí
mi academia en mi ciudad. Daba clase con mi novio (en aquel entonces)
y nos fue muy bien. Ya que él estudiaba computación
hizo una página de Internet, organizábamos fiestas,
íbamos a todos los eventos y fiestas que había,
nos llamaban de todos lados. Yo siempre fui la que me metía
en Americasalsa y leía las noticias, estaba informada de
todo lo que pasaba, y de ahí sacaba ideas.
Por otro lado,
en Bahía Blanca, hay 4 cubanos que arrasaban con todo.
Y para creencia de la gente eran lo más. Que equivocados
que estaban y estábamos todos!! Y siguen equivocados!!
Uno de mis
alumnos Emanuel, nos contó que tenía un hermano
que bailaba salsa y lo hacía muy bien, que era un capo,
que estaba en el norte y viajaba por todo el país dando
clases. Nosotros pensamos… si si si!! Calmate Emanuel…
si tenés un hermano así, que haces tomando clases
con nosotros, no? Y quedó, no pasó nada. Hasta que
un día (septiembre de 2005), fuimos a bailar a la Barraca
(un pub que pasan salsa los domingos a la noche en Bahía)
y apareció un negrito con boina roja muy llamativo. Todos
lo miraban como si fuese un bicho raro, (claro acá nos
conocemos todos). Este negrito sacaba a bailar a las chicas y
todas le dieron vuelta la cara. Bueno, la cuestión que
yo me fui temprano y me quedé con la intriga de quién
corno era. Al martes siguiente, al comienzo de mi clase mis alumnos
que se quedaron bailando, me dicen que ese negrito de boina roja
era el hermano de Emanuel. Chan!!..
Casi me muero,
y nadie quiso bailar con él!!! Ese mismo día ya
empezada la clase cae este negrito. Se presentó, y es….
Claudio Izaguirre. Fue a buscarme a mi!!! Chan!!…
Claro, llegó
acá y no conocía a nadie, buscaba una chica para
que sea su pareja de baile, y como no podía ser de otra
manera, mi alumno me tenía por las nubes, como si yo fuera
La “Bailarina”. Y acepté. Él tenía
que dar un curso en Río Cuarto 2005 y presentar un show.
Nos preparamos y fuimos.
Al llegar
allá a los primeros que conocí y con los que mas
me hice amiga y me sigo escribiendo es con los chicos de Swing
Latino. Luego fuimos recibidos y llevados al hotel por el organizador
(que no me acuerdo su nombre) pero que nos trató de las
mil maravillas. A la tarde dio el curso de afro y nos quedamos
porque quería que yo conociera a su profesor Alejandro
Baigorria. Lo conocí y tomé clases con él.
También lo vi ensayar y me pareció muy muy profesional.
Algo que acá no conocemos, hacemos todo así nomás,
como salga.
Y llegó
la noche, me cambié y ya estábamos preparados, bailamos
en la primer tanda. El lavado de cabeza que me hizo Claudio fue
impresionante, estaba sacada, quería bailar y comerme al
público. El me dijo que teníamos que lograr que
el público aplaudiera en la mitad de la coreo, y lo logramos,
eso me dijeron, porque yo estaba sorda, no escuchaba ni la música.
Salí re contenta de bailar, teníamos con Clau un
lindo feeling, no se como decirlo. Luego me quedé viendo
a los que siguieron detrás nuestro. Vale aclarar que era
la primera vez que veía coreografías en vivo y de
ese nivel. Ahí fue cuando empezó mi depresión.
¡”•@ª\094”•&$ Mas adelante
les voy a contar por qué.
Bueno, ya
saben que era la primera vez que salía de mi ciudad, también
saben que era la primera vez que bailaba ante no sé 1500
a 2000 personas, también era la primera vez que veía
bailarines de salsa de enserio, y encima de todo eso vi una orquesta
de salsa “en vivo”. Cuando empezaron a tocar se me
estremeció todo el cuerpo, me corrió un frío
por la espalda que me dejó dura. No podía cerrar
la boca, fue algo impresionante, magnifico, inexplicable. Y lo
peor de todos es que la gente como si nada, como si hubiesen puesto
un cd y bailaban, no lo podía entender. Ellos bailaban
y yo me tuve que sentar porque mis piernas no aguantaban la emoción.
La orquesta que estaba tocando era la LF SALSA.
Para sorpresa
mía, las parejas que estaban bailando en la pista, bailaban
pufff mil veces mejor que yo. Y yo, que cararota, hice un show.
MMM ahora que lo pienso lo voy a agarrar a Claudio y lo voy a
mataaaaaaar!
Cuando terminó
todo, nos subieron a un micro, a nosotros, a los demás
bailarines y a la orquesta (para mi todo un honor) y nos llevaron
a córdoba capital para bailar a la noche en COMADREJA.
Si!!.... “Comadreja”, para ese entonces ya estaba
yo aturdida, era un sueño, yo, yo, justo yo, ir a bailar
a Comadreja, subir a ese famoso escenario, donde suben los grosos,
yo, justo yo. Ya era mucho para mi. Realmente fueron muchas emociones
todas juntas. Un regalo impagable que me hizo Claudio.
Llegamos a
Córdoba Capital y nos despertamos con el estruendo sonido
de la trompeta del vago trompetista de la LF. Lo querían
matar!! Y yo me morí de risa.
Ya en hotel
nos fuimos a dormir y luego nos fuimos a pasear. En el hotel los
chicos de SWING LATINO nos mostraron la filmación, para
qué!!! Me quería morir, había salido horrible.
No me gustó para nada, y parece que a Claudio tampoco,
porque dijo que cuando lo ensayábamos yo le ponía
mas ganas y ahí no lo demostré. Ahí se me
fueron las ganas y las pilas de bailar a la noche, pero ya estaba
ahí y no podía no ir.
A la noche
a eso de las nueve, nos fuimos todos a Comadreja. Allí
conocí a la familia Perazolo. Nos dieron de cenar, éramos
una mesa larguísima de bailarines y me puse a charlar con
los chicos de Expectro Dance (excelentes personas y muy jovencitos).
Ellos me contaron que cuando llegaron no se fueron a dormir y
se fueron a ensayar 4 horitas. Y yo pensé… están
locos!!! Que sacrificio!! Si ya bailan bien!! Pero gracias a ellos,
entendí la diferencia entre ser profesional y hacer las
cosas a la bartola.
A eso de la
una nos fuimos a preparar nuevamente para bailar. En el camarín,
nos pusimos a ensayar y no nos salía nada bien, yo estaba
re caliente, y Claudio no me ayudaba, él también
estaba mal, no estábamos conformes. Fue horrible, me sentía
sola, lejos de mi casa, con un montón de desconocidos,
era un poroto al lado de los grosos que tenía cambiándose
a mi lado. Parece que los chicos se dieron cuenta porque antes
de salir a bailar todos vinieron a darme fuerza y a abrazarme
y desearme suerte. Cuando nos anunciaron, caí en que estaba
muy pero muy nerviosa, mucho más que el día anterior,
porque ahora ya tenía conciencia de lo que estaba haciendo.
Estar atrás de las cortinitas del escenario de Comadreja
fue lo más. Y bueno salimos, cuando estábamos ya
bailando, me di cuenta que los demás bailarines habían
salido del camarín para verme y apoyarme. Pobre Claudio!!
Esa noche la estrella fui yo, porque todos los chicos me gritaban
a mi, “Silvia, Fuerza, Ahhhh, Dale Sil”. Y las pilas
me volvieron. Ahora yo pienso… que los chicos de Swing Latino,
Expectro Dance, Los Mendocinos, Akhiabara, etc. me estén
gritando a mi…. no es cosa de locos????
Volvimos al
camarín y no aguanté más… me largué
a llorar con todo. Otra vez, todos los chicos calmándome.
Y bueno che!! … eran muchas emociones juntas.
Para el saludo
final, se me veía que tenia cara de haber llorado y el
locutor hizo parar la música y explicó al público
por que era. Entonces el dueño de Comadreja subió
al escenario y me saludó agradeciéndome la emoción
y anunciándome como la estrella de esa noche. Todos dieron
un fuerte aplauso con el que sentí que lo importante es
eso, justamente, disfrutar de lo que estamos haciendo (salga como
salga) y conocer gente linda que le gusta lo mismo que a uno.
Mas importante que como bailo es como soy.
Obviamente,
antes de despedirme necesito agradecerle a Claudio Izaguirre el
haberme cambiado la vida para siempre. Gracias Claudio! Pese a
lo que digan de vos en esta ciudad de m.. yo por siempre estaré
agradecida.
Espero que
les haya gustado. Nos vemos en la próxima.
Silvia Mazzucco
(la corta)