Viernes a
la noche, 21 horas puntual, zona sur del conurbano Bonaerense,
estricto ambo y corbata, otros no tanto, caras conocidas, otras
no tanto, bailarines, organizadores y familiares presentes para
asistir a lo anunciado: Baracatun 2006 de Jaime Breard, según
reza su publicidad: musical-danza, es decir una obra esta que
transita los distintos bailes populares latinoamericanos.
Sucesión de cuadros musicales con aciertos
de comedia musical y algunos desaciertos que no empañan
lo loable de tamaña producción, fundamentalmente
en los vestuarios lujosos desplegados.
Los aciertos merecen párrafo aparte debido
a la manifiesta energía brindada por el cuerpo de baile
y directores de Saoco que con gran esfuerzo lograron una puesta
en escena envidiable para los momentos de crisis que esta viviendo
el medio salsero, dado que no todos los integrantes de dicho cuerpo
de baile son, de origen, bailarines profesionales pero si casi
todos provenientes del riñón de la movida.
Una cuota de humor?, si, del director de la Compañía
Saoco que caricaturizo a un gaucho argentino, o “mencho”
litoraleño, algo difícil de entender en un principio,
pero que arrancó mas de una sonrisa rompiendo el hielo
y desacartonando a algunos de los presentes
Tango, candombe,
carnavalito, cumbia colombiana, malambo, rumba, afro y por supuesto
la infaltable coreografía de salsa se dieron cita en Baracatún.
La música
nacional por antonomasia estuvo brillantemente interpretada en
un cuadro de malambo que me hizo recordar en algunos momentos
a Pink Floyd debido a lo oscuro y apocalíptico de la puesta
en escena, vestuario, baile potente con la energía exacta
para transmitir al publico presente lo acontecido con el indígena
argentino y la aniquilación de la raza pergeñada
por el criollo blanco de origen español y expansionista.
Repito, acertadísimo el cuadro, cantantes
que lograron una buena perfomance en los temas interpretados,
buena la música ciudadana, con pocos bailarines en el cuadro,
que hizo que se prestara especial atención a la voz femenina
qué interpreto una canción popularizada por Tita
Merello, cosa harto difícil si de comparaciones odiosas
hablamos, algo parecido sucedió con el interprete masculino
de tango que con hidalguía y acertada interpretación,
se atrevió con un tema de Carlos Gardel.
Sigamos con las interpretaciones femeninas, es
de destacar unas de las puestas que recreaba un cabaret, mujeres
estas que estuvieron a la altura de lo recreado, con cuerpos esculturales
que poco tenían que envidiar a las vedettes del medio,
mucha pluma llevada con la cuota exacta de glamour, y todo esto
puesto de manifiesto también en otro cuadro que recorría
la música popular del Brasil, mujeres que demostraron que
si de sambar se trata, estilo era lo que abundaba.
Dediquémonos un poco a lo que el baile
afro americano representa en esta obra, sabemos de la energía
y la explosión que el afro y la música cubana con
mayor raiz afroide emana, todo venia bien hasta el solo de la
bailarina principal del cuadro, algo sobrado en energía
que hizo que se deslucieran sus compañeros.
Final de la obra con alumnos de Saoco en una lujosa
coreografía, con vestuario y trucos dignos de coreos internacionales,
saludo final de todos los bailarines y su director, agradecimientos
de rigor a sus colaboradores y público presente, saludo
final y se apagaron las luces.
23:30 hs, pucho en la mano, final de Baracatun
2006, un cuasi final de este 2006 con muy pocas caras nuevas en
la salsa, pocas o ninguna idea original, eventos que transitaron
sin pena ni gloria, qué no aportaron nada, miserias humanas
puesta de manifiesto, amores, peleas, odios...........
Entonces uno piensa: vine a ver una comedia musical?
Una obra de teatro? mujeres exuberantes? estoy en Broadway o en
la Av. Corrientes en Buenos Aires? Cuan equivocado estaba, presencié
una puesta en escena de la Compañía Saoco que como
todos nosotros, tenemos limitaciones, ya que en este medio no
existen los Sofovichs o los Rotemberg, todo se hace a fuerza de
pulmón y plata de bolsillos propios, entonces quien soy
yo para decir lo que esta bien o mal, simplemente digo que me
gustó..... con aciertos y desaciertos, entonces pasen y
vean .............. el musical de Don Jaime Breard que siempre
sorprende con su histrionismo y desparpajo típicos de un
tipo que poco le importa el que dirán y mira para adelante.
OCtubre
2006