El Sábado
13 de mayo en Humberto Primo y Sucre de la capital mediterránea
mas precisamente en el lugar conocido como Art Decó y de
la mano del empresario Martín Gamarra de Salsa Producciones
se realizó la fiesta llamada “La noche de los soneros”
a la que fuimos especialmente invitados y en la cual fue invitado
el cantante peruano Dante Mejía y a la que asistieron tambien
Jose Luis Gutierrez Manate de la LF Salsa, Ariel El Venezolano
y Paolo de “la docta” y Mariano Ávila de Rosario.
Las puertas
del local se abrieron a las 22:30 hs y ya estaban todas las mesas
reservadas con anticipación por lo que el público
que fue arribando sin reserva previa se fue ubicando en torno
a ellas.
Alrededor
de la medianoche comenzó el show con un marco de 400 personas,
la apertura la realizó Jose Luis, el magnifico cantante
de la LF Salsa quien nos hizo bailar una linda selección
de clásicos, Después le toco el turno a Ariel Camargo
y el conocido cantante-bailarín-animador no dejo a nadie
sentado con temas como Periódico de Ayer y su amplio repertorio.
Mientras se
preparaba Paolo cantante de “La Selecta” el dj del
lugar siguió con la onda de la salsa y cumbia, para amenizar
la noche, luego el mencionado Paolo con temas como “Ojos
Chinos” y otros no quedo pareja alguna sentada y por ultimo
y como broche de oro Dante Mejia, voz líder del grupo Son
D´León, llegado desde Buenos Aires nos deleito cantando
temas del Gran Combo.
La banda que
acompaño a estos cantantes fue La Sabrosura que fiel a
su nombre puso “sabor” y calidad a las interpretaciones.
Además en la fiesta se celebró también el
día de la madre, ustedes dirán: pero es el 3º
domingo de Octubre!!! y es asi, pero solo en Argentina; en Perú
y el resto de Hispanoamérica se celebra el 14 de Mayo.
Salsa Producciones,
que ha mantenido un 2005 con mucha actividad, está preparando
una nutrida agenda de fiestas siempre con música en vivo
y en los mejores lugares para satisfacer a un amplio sector del
público que disfruta con este tipo de encuentros, estaremos
atentos a sus realizaciones, valen la pena.