El primer
encuentro salsero de los alumnos del grupo principiantes de La
Pachanga fue el sábado 27 de mayo en casa de Marta Rubortone
y Juan Zabala, los anfitriones del evento, la primera en llegar,
a las 9.30 en punto, fue Griselda Raggio la salsera mas fanática,
porque empezó yendo a las clases de los lunes y viernes,
y ahora va también los martes y jueves; además fue
a todos los talleres de los sábados que Tati hizo el año
pasado, así que bien le cae el mote de la fanática.
Luego apareció Marcelo Fernández, que no es el periodista,
pero sí el primo, luego Raúl Muñoz, el rubio
del grupo que trajo a Valeria Litvinoff “la psicóloga”.
Al ratito nomás llegaron Ada Urrutia y Alejandro Pulvirenti,
el primer matrimonio, y así fueron llegando Soledad Cárdenas
y Marcelo Rojas, los querubines del grupo, Silvia (La Colo) y
Carlos, Graciela Sosa (La Profe) y Fernando, Carina Severini y
Ricardo Di Maggio, y por último Mabel Contreras y Fabián
Rubortone.
Ya para las
22.30 estábamos todos alrededor de las mesas comiendo y
empezando a tomar, esta última acción se prolongó
durante toda la noche, cosa que le dio un toque más especial
a la velada.
Como casi
la mayoría no nos conocíamos muy bien, es decir...,
Silvia para algunos era la colorada, y no Silvia, y Marcelo era
reconocido como el marido de la colorada, o Raúl el rubio
alto, o Alejandro y Ada como el ingeniero y la mujer ....así
que decidimos hacer una rueda de presentación personalizada
de cada uno y además, contar el motivo que nos había
acercado a la Salsa.
Esto fue muy
lindo y muy gracioso a la vez: los motivos fueron variados pero
se repetían los de pata-duras, por terapia, por hacer algo
en pareja, porque me gusta bailar... etc. Las mujeres nos dimos
cuenta del poder creativo que tenemos para poder llevar a nuestros
hombres a aprender a bailar, porque en la mayoría de los
casos de las parejas, fue la mujer la que tuvo que “llevarlos”,
y descubrimos que usamos varios recursos para convencerlos, desde
alquilar la película de Richard Gere “Bailemos”,
hasta “igual voy sola” cosa que a algunos caballeros
mucho no les gustaba. Ahora la cosa es que los varoncitos están
re-copados tanto como nosotras en esto de ir a la academia, a
Willie Dixon, y a todas las fiestas que se armen donde podamos
bailar nuestros primeros pasos de salsa.
Las edades
de los salseros que estábamos reunidos iban desde los 23
de Soledad hasta los 4x míos (una es coqueta, vio?). La
mayoría rondaban los 40, igualmente los más chicos
confesaron que la pasaron muy bien... es más, fueron los
últimos en irse.
A las 0:30
mas o menos se largó la primer pieza (que antigüedad!!!),
empezamos a modo de pre-calentamiento con el 1, 2, 3 – 5,
6, 7, y seguimos con el Uno¡!! bien de academia¡!!.
Lo que ocurre es que la mayoría de nosotros, los principiantes,
bailamos pero aún nos falta escuchar y descubrir el ritmo
dentro de la música, excepto por ejemplo Marcelo que es
cantante, además que baila re-bien, o Raúl que canta
en un coro o Griselda que es profe de piano, para ellos les es
más fácil encontrar el ritmo de la salsa. Pero bue...
ya aprenderemos a afinar nuestros oídos (espero). La canción
de La Charanga Habanera “El baile del azúcar”,
fue la más bailada, todos juntos hacíamos los pasos
que Tati y Lorena nos enseñaron en la fiesta de Ben-Hur
y los que no la conocían se re-engancharon enseguida. “Sandunguera”
de Los Van Van también fue muy bailada. A Vale le dedicamos
especialmente “Ay Valeria”. Después improvisamos
nuestra rueda de casino (porque muy bien no nos sale) así
que los 18, entre tarros, arriba, abajo y algunas figuras nos
pasamos lustrando el piso del comedor de casa, lugar donde armamos
la pista de baile.
Hicimos un
impasse para descansar y saborear el lemon pie, obviamente casero,
que hizo Ada, (riquísimo), mientras veíamos el DVD
que nos prestó Tati del Homenaje a Celia Cruz, algunos
también seguimos bailando.
Después
empezamos con otra tanda de baile, hicimos otra rueda, nos salió
mejor...y pusimos Bachata que algunos no conocían, así
que los más expertos Fabián, Mabel, Ricardo y Carina
nos enseñaron cómo bailarla al compás de
Alex Bueno - “Que Vuelva”, “Si Tú Estuvieras”,
Frank Reyes – “Quiero Saber de Ti” y todas las
de Juan Luis Guerra - “Frío Frío” y
otras. Nos encantó, queremos más Bachata!!!
Quisimos pasar
un poco de cumbia, pero no, no enganchaba, la salsa estaba ahí,
dando vueltas por el aire y no se quería ir.
Para rematar,
hicimos un Karaoque y todos desde los que desafinamos hasta los
que la tienen re-clara con el canto, cantamos hasta las 6 de la
mañana. Bailamos una media horita mas y a las 6.30 se fueron
yendo la mayoría. Excepto algunos que nos quedamos tomando
unos mates hasta las 8!!!!!!
La pasamos
espectacular, es increíble !!!, porque muchos nos reuníamos
por primera vez y el clima que se logró fue buenísimo.
Creo que esta es la magia de la Salsa que recién estamos
comenzando a saborear..... de la mano de gente que sabe mucho
de esto y que sabe también como transmitirlo.