La
llegada...
Las luces se apagaron. El mago Augusto entró por la pista
de baile con una gran caja roja... Después de dar unas vueltas
abrió de golpe las cortinas de la cajita y apareció
Carlos con una botella de ron en sus manos (que supuestamente -según
él mismo- había estado ingiriendo antes de llegar
a la fiesta!!). Solamente faltaba Maru para que el festejo pudiera
arrancar, así que juntos -Carlos y el mago- con la previa
demostración de que dentro de ese container ya no había
absolutamente nada, volvieron a cerrar las cortinas y repentinamente
hicieron aparecer a Maru. Ella salió super resplandeciente
de la mano de su esposo Carlos y del creador de la ilusión.
Ni
bien los novios se plantaron en la pista las notas del Vals comenzaron
a sonar.
La
fiesta...
El evento se llevó a cabo en el salón Picasso de San
Nicolás, provincia de Buenos Aires. Todo el lugar estaba
detalladamente adornado al estilo caribeño: palmeras por
todos lados con pájaros coloridos característicos
de las zonas tropicales; los centros de mesa mostraban una imagen
de una palmera junto al mar rodeada de caracoles y lo más
original: cada una de las mesas, en lugar de estar numeradas tenía
el nombre de músicos salseros, entre ellos: Compay Segundo
e Ibrahim Ferrer.
En el transcurso de la noche todos los invitados estuvimos constantemente
asombrándonos con cada uno de los espectáculos propuestos
por los anfitriones. Para empezar Augusto nos deleitó con
dos trucos de magia increíbles! Más tarde una pareja
de tango (Diana y Gustavo) nos mostraron esta danza tan característica
de nuestro país y por supuesto Maru bailó junto a
la gente de La Pachanga la coreo: “Amaneciendo”.
Lo
más sorprendente de la noche fue el regalo que Carlos le
hizo a su esposa: Carlos Aragón y Liz paredes vinieron de
Buenos Aires Capital para presentar su show exclusivo; y no sólo
eso: Lizzy directamente desde Chile también bailó
con ellos (reemplazándola a Liz en una coreo de pareja, ya
que esta última había sufrido una quemadura muy fuerte
en una de sus piernas).
Maru
también mostró un regaló más que emotivo:
en una pantalla gigante ella recopiló las mejores fotos de
los dos con una romantiquísima canción de fondo que
acompañaba las imágenes hasta terminar en un gran:
“CARLOS TE AMO!” impreso en la pantalla.
“El
carnaval carioca”...
Sólo bastaron dos minutos para que el salón (y todos
los invitados) quedáramos recubiertos por la gran cantidad
de papel picado que volaba para todos lados! Ni bien comenzó
la llamada “fiesta carioca” (momento en que se reparte
el cotillón... y podría decirse el momento más
descontrolado de la noche) todo el lugar se convirtió en
un gran carnaval. Para sumar se abrió una barra en la que
se podía pedir de toooddoooo y -como no podía ser
de otra manera- nadie dejó pasar la oportunidad!
Fueron
130 las personas que disfrutaron a morir de esta fiesta. Miles fueron
los tragos y los platos para degustar, muchísimos los espectáculos
para ver y sobre todo: una tonelada de buena onda por cada rincón
del salón que hizo que el casamiento de estos salseros se
convierta definitivamente en LA FIESTA DEL AÑO!.
Marzo
2006
Importante:
Se puede bajar y usar las fotos libremente
siempre cuando se cita AmericaSalsa.com
como fuente |