Cuando la
emoción que un hecho provoca es muy fuerte solo a través
de ella se puede narrar lo vivido, las palabras, entonces, carecen
de significado, escribir amor no describe lo que siento por mis
hijos, por mi nieto, por mi mujer, por mis amigos, decir “lágrimas”
no relata una tristeza, contar una alegría no hace necesariamente
al oyente participe de ella, solo los que estuvimos en la Salseada
por los Chicos del Dame Salsa 2006, una hermosa tarde de sol en
aquel parque ribereño de Olivos, podremos entender ese
instante emocionante de la rueda de casino gigante.
El día
pintaba lindo, el sol coronaba el cielo brillando en solitario
sin que ninguna nube empañara su reinado, pasado el mediodía
junto a Vero, Nahiara y la parentela rumbeamos hacia el desconocido
Paseo del Viento, un parque ubicado en la costa del Rio de la
Plata en la bonaerense localidad de Olivos, el diluvio del domingo
anterior había posdatado para este una jornada salsera
que prometía ser impactante.
Llegamos tempranito,
cuando aún no habían dado las 3 de la tarde, poca
gente a esa hora poblaba el paseo, en el ingreso la gente de Cáritas
ya se encontraba juntando los alimentos no perecederos que se
solicitaban en esta jornada solidaria, estacionamos, bajamos el
equipo de mate, una lona, 2 reposeras, unas cintas de colores
que mi hija usa para no se que juego pero que al viento lucían
vistosas y buscamos un buen lugar alejado del escenario para que
los chicos disfruten de la tarde soleada, allí decidimos
que esperaríamos el comienzo de los shows,……
bah, esperaríamos……., aramos dijo el mosquito,…….
mientras la familia esperaba, yo, fiel a mi hábito de charleta
y saludador empedernido, recorría el predio y saludaba
organizadores, amigos, conocidos, asistentes, vecinos, gente al
paso y hasta llegué a agitar mi mano a guisa de saludo
para ser visto desde los veleros que surcaban el rio, debo acotar
que en este aspecto fui absolutamente ignorado por los navegantes.
Cuando eran
las 4, hora prevista de inicio, aún poco público
se había dado cita, Tito Serra, uno de los DJs de la ocasión,
el otro fue quien suscribe, se encaramó en las compacteras
para amenizar la tarde y poco rato después el primero de
los grupos convocados subió al escenario. Fue el turno
de Miguel Montes en banda, siempre deleitando a la platea, fueron
muy pocos temas pero la sucesión de shows y la premura
por terminar antes que se ponga el sol hicieron que todo sucediera
a ritmo vertiginoso.
Tras el histórico
Miguel 3 temas grabados de espera para el arme y el desarme y
llegó Clave Cubana con Ibrahim Ferrer Jr. y Rafael de la
Torre en las voces, demás esta decir que estuvieron estupendos,
otro breve intervalo y trepó a la tarima La Selecta Latina,
orquesta integrada por músicos peruanos, argentinos, uruguayos
y un colombiano dirigidos por el maestro Gustavo Ruiz, interpretaron
un conocido repertorio de salsa boricua muy bailable aunque con
algunos desajustes.
El público
seguía llegando, cada vez mas caras conocidas y ya no solo
habitués de los eventos donde prima la música cubana,
gente del mambo se daba cita, ya delante del escenario cientos
se arremolinaban, muchas presencias significativas, y también
ausencias mas que notorias: la de la cubanada, salvo las contadas
excepciones de Yurguen, Iedel, Jorge y Judith por presencia o
por apoyo los otros miembros de la colectividad cubana dijeron
ausente, vale recordar que lo que se trataba era popularizar un
estilo de baile netamente cubano, íntimamente emparentado
con su cultura, tras la desgraciada muerte del siempre recordado
Alberto Bonne es poco o nada lo que sus compatriotas han hecho
por defender y divulgar su propia cultura, lo que el desparecido
profesor y bailarin sembró encontró suelo yermo
entre sus compatriotas y es aun peor el hecho que le han dado
la espalda a los argentinos que si se han preocupado por dar difusión
y trabajar por la cultura cubana.
Sigamos,….
entre la multitud se veían rostros conocidos, Alejandro
Baigorria, Pablo y Edgar de Combo Bayres, Lucio, Marcelo Acuña,
mucha gente de Mambo en 2 la escuela de Liz y Carlos, alumnos
de Iedel Santos, alumnos de Jorge Rodríguez, Yurguen Oviedo
con su mujer Noelia Montanaro, la cubana Judith, Maxi el mago,
Hernan Budro, José Recoulat reponiéndose con fuerza
increíble de una grave enfermedad a la que le esta ganando
por knock out en casi su primer salida, y muchisimos mas, la ansiedad
iba en crecimiento.
Mario Imas
y Alejandro Casano, organizadores junto a Alicia Iacometti y Gaby
Cano, oficiaban de maestros de ceremonias, el 1º fiel a su
estilo con corrección y seriedad y el 2º con espontánea
simpatía, ya habían anunciado 700 personas presentes
pero el caudal habia aumentado considerablemente y según
los controles ya se habían superado las 1400, la presencia
total a última hora se calculó en cercanas a las
1800, y los alimentos recolectados en casi 500 kilos.
Había
llegado el momento que en el escenario se presentaran 2 de las
4 ruedas premiadas en el Dame Salsa 2006, Pancitas y Caramelos,
coreo que obtuvo el 4º puesto, y el equipo de competencia
de Salsamor que logró el 2º lugar, tras ellos y con
poco tiempo para perder ya que la tarde caía inexorablemente
ocupó la tarima El Sabor, la banda dirigida por Adrian
Colaitis que, dicho se de paso, cada vez gusta mas y cosecha mas
adherentes.
El sol apagaba
su brillo, la tarde languidecía y los últimos veleros
en el rio emprendían el regreso, mientras tanto en el Paseo
del Viento la ansiedad crecía, La Colo´s Band, última
banda del dia, armaba sus instrumentos, Mario, Alicia, Alejandro
y Gaby desde el escenario alentaban a formar la gran rueda de
casino, integrada por todos aquellos que a lo largo de la jornada
se habían inscripto en la carpa dispuesta a tal fin, un
largo camino de cemento en derredor del predio era el lugar por
donde debía pasar la rueda y su tramo final frente al escenario,
mas de 500 personas se dispusieron a lo largo “Hagan una
ola, una ola, una ola….” arengaban desde el escenario
y los brazos se levantaban marcando una enorme circunferencia………empieza
La Colo´s Band y el primer tema sirvió de ensayo.
Ahora si estaba
ya todo listo, la orquesta emprendió con los primeros acordes
del hit de Adalberto Alvarez “Para Bailar Casino”,
ningún tema mas adecuado para esto y la enorme rueda comenzó
a girar, desde el escenario el espectáculo era conmovedor,
bajé para tomar fotos, quería que todos estuvieran
reflejados, la gente sonreía mientras pasaba delante mio,
rostros alegres, felices, sintiéndose partícipes
de un hecho histórico, emoción pura, todos, casineros,
mamberos, de aquí, de allá, de arriba, de abajo,
alumnos, profesores, avezados, principiantes, todos, todos en
esa enorme rueda de casino.
Ya había
caído la noche cuando emprendimos el regreso, guardamos
el equipo de mate, la lona, las reposeras, una botella de agua
mineral caliente y esas cintas de Nahiara tan inútiles
como hermosas al viento, guardamos todo excepto la emoción
que aún hoy está a flor de piel.
Noviembre
2006