Una parte
de mi temprana adolescencia, época de mi vida sucedida
hace ya largos años, transcurrió en el barrio de
La Paternal, en aquellos años pude conocer en un partido
de truco a un vecino del barrio que recién hoy aprendí
a ponderar: Israel Vitenstein, furioso hincha de Argentinos Juniors
que adoptara el nombre artístico de Carlos Torres en primera
instancia y luego adquiriera fama como Carlos Argentino siendo
uno de los insignes cantantes de la otrora trascendente agrupación
cubana Sonora Matancera.
Por ese entonces
recuerdo que el barrio se conmovía cuando el Club Ciencia
y Labor realizaba sus importantes bailes, el barrio se movilizaba
para disfrutar aquellas destacadísimas veladas, la noche
del sábado se poblaba de gente caminando por Artigas hasta
César Díaz (en realidad General César Díaz),
las parejas se vestían para la ocasión (él
de riguroso traje, ella con su vestido de fiesta y sus abalorios
exuberantes), el aire se saturaba de colonia Atkinson o de perfume
Mary Stuart, el suelo retumbaba de tacos aguja y zapatos.
La fama del
club llegaba allende los límites de su barrio, tanto así
que algún tiempo después a esta era de gloria el
actor (¿?) Juan Carlos Calabró parodiaba como “Ciencia
y Sudor” a los bailes en la institución deportiva
de La Paternal.
Hoy el tiempo
ha pasado inexorablemente, muchos años y muchos kilos me
distancian de aquel entonces, sin embargo Ciencia y Labor continúa
cumpliendo su rol de brindar alegría a cientos de personas
a través del baile ahora con una actividad que se realiza
bajo el nombre de Club Salsa y Sabor.
Quincenalmente
en sábados se desarrollan allí fiestas temáticas
salseras con la participación como DJ y animador del cubano
Abel Acosta, el rol protagónico de su conocido compatriota
Carlos Trujillo, la importante colaboración de Isabel como
RRPP y la organización general de Canario Producciones.
La inauguración
fue el pasado 10 de Marzo con una fiesta de disfraces que resultó
de lo mas divertida, mas de la mitad de los asistentes concurrió
respetando a la consigna lo que redundó en un colorido
muy particular y un clima de diversión inigualable, algunos
fueron muy originales en la elección de su disfraz, y otros
muy divertidos, hasta el DJ. Abel Acosta estaba con su disfraz.
Sorteos, premios
y buena onda se sucedieron en la noche y a todos los encontró
el amanecer aún disfrazados y bailando hasta el hartazgo,
Salsa y Sabor promete en convertirse en una nueva y divertida
opción para los salseros.
Abril
2007