America Salsa
Shop
Chat Club Recomendar Mailfree Contacto
Buscar
ArgentinaAR MexicoMX Estados UnidosUS
Lanzamientos
Lo Nuevo
Música
La Redacción
Entrevistas
Espectáculos
Notas
Fotos
El Ojo Crítico
Corresponsalía
Conservatorio
La Música
El Baile
Salsionario
Biografías
Salsa Center
Salsificados
Opiniones
Tu voto
Historias
Parejas
Cocina
Humor
Directorios
Academias de Baile
Discotecas
Disquerías
DJs y Técnicos
Grupos de Baile
Medios de Comunicación
Músicos y Cantantes
Profesores de Baile
Restaurantes
Salsa Fashion
Salsa Gym y Competencias
Viajes y Turismo
 
 
 
 
e-magen -  Soluciones de Diseño
 
Djs y Técnicos
 
 

“Como bailarín la experiencia de Las Divas fue muy piola, pero tengo que priorizar algunas cosas y tengo primero la salsa que ya es mi forma de vida”

Dialogamos con Julio Rolón, director de la escuela de salsa con mayor trayectoria en la ciudad, el Grupo y Escuela Sazón, sobre su participación en la exitosa revista “Las Divas” durante la temporada de verano en Mar del Plata. Además hicimos un poco de historia y nos adelantó todos los proyectos del grupo Sazón para este año.

Cómo empezó esto de participar en la revista: “Las Divas” de Darío Squillaci”?

Mirá, nosotros a los productores los conocemos desde hace mucho tiempo. Antes de que la revista rosarina comenzara nosotros ya trabajábamos con Manuel Cansino, que es el productor de Rosario. Manuel es un actor, ahora director, a quien siempre le gustó el Music Hall. Antes de comenzar, en sus inicios, él organizaba cena-shows, fue así cómo nos contrata para sus cenas. Y creo que sólo en la primera pudimos estar, porque ya la segunda coincidía con un viaje a Puerto Rico que teníamos nosotros. Ahí ya nos desvinculamos, él empezó a buscar por otro lado y siempre le quedó la idea de trabajar con nosotros. El tema es que con la escuela y nuestra agenda, y todo lo que eso significa se nos hacía medio difícil.

¿A ustedes Manuel los conoció a través de la salsa?

Sí. O sea, básicamente a través de la salsa. Pero él sabía mi antecedente como bailarín y coreógrafo en general.

Después de un tiempo, mientras yo seguían en la dirección de Sazón y con el tema de la salsa, Manuel decide hablar con Marcelo para que se integre al proyecto de “A reír con la revista”. Esa fue una gran satisfacción para nosotros porque cinco de los bailarines del elenco eran de Sazón. Recién cuando sale el proyecto de ir a Mar del Plata, Manuel vuelve a hablar conmigo.

¿Te propone viajar a Mar del Plata con esa obra (A reír con la revista)?

No, ya con Las Divas. Yo acepto su propuesta de sumarme, pero con la condición de volverme en febrero. Porque un mes podía dejar la escuela pero más no. Esto fue en el 2005.

Fue muy piola, muy constructivo, hecho a pulmón, pero tuvo sus frutos. Empezamos en una sala muy chiquita, muy desconocida.

¿Qué sala era?

Era en el Auditorio Shopping Peatonal. Era un lugar...no muy lindo.

¿Pero hay que empezar en algún lado, no?

Sí, lógicamente, era empezar. A raíz de esto, unos productores asociados que él tenía en Mar del Plata deciden llevar la obra al Roxy, un teatro muy grande donde podíamos compartir el escenario con Florencia Peña y Guillermo Fernández por ejemplo (ellos hacían otra obra). Y ahí fue estar en calle San Luis, donde la gente se convocaba por el sólo hecho de que estábamos en ese teatro. Fue una etapa muy buena de Las Divas.

¿Esto ocurrió en la misma temporada?

Fue en el mes de febrero del 2005, sí. De allí, tuvimos la suerte que productores de Buenos Aires vieran la obra y les gustara. Por eso la compraron y el primer proyecto fue traerla a Rosario. Estuvimos en Rosario, en la sala Mateo Booz dos meses y medio. Y de allí nos fuimos de gira con Las Divas: una experiencia muy muy buena. Empezamos yendo al Uruguay, después a Entre Ríos, Corrientes, Chaco, y terminamos haciendo la temporada de invierno en Carlos Paz.

¿Siempre con el mismo elenco?

Sí, siempre con el mismo elenco y con la misma producción. Te digo como artista, lo piola de esto me pareció que era llegar a cada ciudad y encontrarla empapelada con nuestras fotos, dos camiones con gigantografías de 8 x 3 que daban vueltas permanentemente haciendo la publicidad. Y bueno, en Corrientes tuvimos la oportunidad de bailar en el teatro más antiguo de Latinoamérica.

¿Siempre con una respuesta del público pareja?

Sí, en Uruguay por ejemplo pedían que volviéramos, pero era ya un tema de la apuesta económica de los productores. Implicaba mucho traslado. Era un gasto grande, éramos 15 personas y eso implicaba: alojamiento, comida, sueldos, transporte...

¿Y estas 15 personas eran todas de Rosario?

Sí, desde el elenco a los técnicos todos de Rosario.

Se formó acá pero estrenaron en Mar del Plata...

Sí, el elenco rosarino estrena en el 2005 en Mar del Plata. Después volvió acá y se fue de gira... y quedaba pendiente una cosa de Buenos Aires que no se llegó a hacer.

En 2006 volvemos a Mar del Plata con esta producción de Buenos Aires y era totalmente diferente al año anterior: un teatro con una marquesina en la peatonal Rivadavia impresionante, con dos camiones en Mar del Plata. O sea: las compañías grandes en Mar del Plata tienen estos mismos camiones, pero uno sólo; Las Divas tenía dos camiones.

¿Cuál era el teatro?

El teatro La Campana, muy lindo, muy coqueto. Y nos fue mucho, mucho mejor que el año pasado, en cuanto a lo económico también. En ese teatro había otras obras, pero por cuestiones de público supongo, se fueron levantando y la única que quedó fue Las Divas. Incluso en marzo se extendió la temporada.

¿Y la piensan traer acá otra vez?

No sé si va a venir a Rosario. Lo que sí ya está cerrado es un teatro en Buenos Aires en la calle Corrientes y después se retoma una gira nacional. Entiendo que hay gente de Tucumán y de Comodoro Rivadavia que la había pedido, pero los detalles los desconozco porque me vine un mes antes. Fue una experiencia muy piola.

¿A ustedes como bailarines les dio ventajas, es decir: los conoció más gente, los llamaron de otros lugares, por ejemplo?

En Mar del Plata el primer año nos conocían más por el Grupo Sazón los salseros de allá, que por Las Divas. Pero al poquito tiempo ya nos reconocían como los bailarines de Las Divas, te ubicaban, te individualizaban, fue una experiencia muy linda el contacto con la gente. Y después te conocés con mucha gente del medio: con otros elencos de otras obras; porque vamos a cenar juntos está bueno, es una forma de poder conectarte con el medio. Como experiencia fuera de la salsa está muy buena, te da un training que... estar haciendo función todos los días, los sábados doble función, te da un trainning. Además de eso nosotros dábamos clases en dos balnearios top de Mar del Plata como son el Balcón y Mirador 9. Dábamos clase de gimnasia o de baile también y hacíamos shows privados.

O sea, les surgieron otros trabajos a raíz de esto.

Sí, tuvimos otros trabajos muy piolas que te van abriendo puertas. Ya en el balneario el Balcón ya es el segundo año que estamos y la gente te va conociendo. Ahora con el hecho de ir a Buenos Aires más todavía.

Ya además no vas limitado como salsero, sino como bailarín lo que da muchas más posibilidades...

Vas como bailarín sí. Para mí fue como volver a mi origen, porque hace 20 años estaba haciendo esto, después dejé porque me dediqué más a la salsa. Pero volver fue para mí un desafío lindo. Yo en lo personal estoy muy comprometido con el tema de la salsa y con mi escuela por lo que se me complica seguir con este ritmo. Yo tengo que priorizar algunas cosas y tengo primero mi trabajo, mi escuela, la salsa que ya es mi forma de vida.

Con respecto al espectáculo de revista en sí, ¿qué opinás de lo que ofrece Rosario en este momento?

Entiendo que el año pasado hubo como un auge en el que surgieron un montón de cosas, y bueno, hay una realidad económica que jode. Juega en contra y es muy difícil para los elencos chicos o desconocidos, hacerse el camino. Nosotros tuvimos la suerte de que esta producción de Buenos Aires nos trataron muy bien, teníamos muchos privilegios, que por ahí un elenco desconocido que lo hace a pulmón no los tiene. Y lo sabemos porque el primer año nos pasó eso y el segundo año nada que ver.

Pasaron por todas las etapas...

Claro, pero por ejemplo nos pasaba que elencos chicos de Mar del Plata, que hace cinco o seis temporadas que están, nos miraban: la marquesina, los camiones... y hacía dos años que estábamos y decían: “Estos qué trajeron????”. Y bueno, para nosotros fue una experiencia muy muy linda.

Y con respecto a lo que se está haciendo acá, hay una producción que yo conozco solamente de afuera. Y me parece muy piola porque ahí hay muchos artistas de Rosario a quienes se les paga por su trabajo y por suerte, porque es así, se tiene que hacer así. De lo que yo conozco ahora es Glamoreé y me parece bárbaro todo lo que esta producción genera: tanto laburo, así que hay que apoyarlos.

Pasando al tema de la escuela Sazón. ¿Tienen proyectos para este año?

Sí, hay muchos proyectos. Lo más sobresaliente para este año es que nos estamos mudando. En el mes de mayo nos mudamos a una casa nueva mucho más cómoda, mucho más apropiada, lo que nos lleva mucho tiempo y representa una inversión también. Tiene tres salones de baile, vestuarios, oficina, recepción y garage. Está bueno como estudio y se van a poder integrar otras disciplinas. Estamos en tratativas con otra gente de la danza. Siempre con lo que tiene que ver con la formación integral de un bailarín. Así que eso nos está llevando mucha energía. Además la escuela funciona muy bien.

¿Cuántos alumnos son ya?

Mirá en registro tenemos 300, por eso el lugar nos está quedando muy chico. Tenemos un staff de instructores que son excelentes, entonces nos podemos apoyar en ellos.

¿Quiénes son?

Soledad Ávila, Laura Acevedo, Elizabeth Ferreira, Sergio García, Marcelo y yo. Ya eso es un gran apoyo para nosotros y una seguridad de que la gente va a aprender al menos con la escuela que nosotros hemos aprendido.

Y el otro tema es que la producción de Fernando Lourido que trabaja con nosotros se sigue moviendo bárbaro para los eventos que organizamos. Ya estamos organizando el Congreso Internacional de octubre y hay otro proyecto por ahí que tiene Fernando de un teatro... él anda en esas cosas, y cuando eso esté cerrado también lo vamos a realizar.

Es un equipo grande que trabaja...

Más allá de eso es un equipo piola de gente que cada uno en lo suyo hace un laburo bárbaro, entonces nos estamos manejando en eso. Creo que es lo que más tiempo nos está llevando.

¿En un primer momento la iniciaste vos sólo a la escuela?

No, con Marcelo. En realidad cuando yo lo conocí a Marcelo él ya tenía su grupo de alumnos y ya estaba laburando. Yo venía como bailarín y cuando empezamos a trabajar juntos, yo empecé como coreógrafo y ya en el segundo año estuve en la dirección. Pero siempre laburamos los dos.

En el comienzo fue duro y estábamos solos. No teníamos acceso a muchas cosas. Es que Rosario como es así de linda también es chica y al principio fue una constante: a veces el hecho de que las cosas te salgan bien alguna gente no lo resiste. Y tuvimos muchos inconvenientes, pero los pudimos sortear: cada cosa que se nos presentaba era para mejor: Así llegamos a Puerto Rico, así fuimos a laburar a República Dominicana, así llegamos a Estados Unidos y no hemos podido ir a Europa aun por una cuestión económica en cuanto al ballet, pero está pendiente. Siempre hicimos todo en forma privada. Recién a partir del 2004 con la producción de Fernando Lourido la municipalidad empezó a fijarse en nosotros y pudimos tener a disposición el Monumento, el CEC (Centro de Expresiones Contemporáneas), lo cual no tiene precio. Pero en cuanto a viajar y a representar Argentina siempre nos manejamos en forma privada, lo que se hizo más difícil después de 2001. Igualmente ya tengo chicas en carrera que están como locas ahorrando y eso es lo que vamos a hacer próximamente.

¿El nombre del grupo lo pusiste vos?

La historia del grupo fue así: teníamos que presentarnos en una competencia en el Parque España. Marcelo fue a buscar las bases para inscribirnos y te pedían un nombre artístico del grupo. Tirábamos nombres, yo no me preocupé tanto. Y Marcelo me dijo: Sazón, por eso dijimos Grupo Sazón. También tenía que ver que en ese momento era el hit de Celia Cruz. Ni siquiera había ballet en ese momento, porque los que bailaban no eran bailarines.

¿Es que eso pasa con la salsa.... la mayoría de los salseros no son bailarines...

Sí, pasa, por eso yo digo que el mérito es doble, porque sin ser bailarines han hecho trabajos bárbaros. Porque han logrado una técnica espectacular. Yo por haber estudiado antes toda la técnica del baile sí la tenía, pero el resto del grupo no.

¿Marcelo tenía base de otro tipo de danzas?

Marcelo empezó con el tema de la salsa creo que por accidente y le gustó. Después empezó a tomar clases en Brasil, en una academia muy grande que hay allá de todos bailes de salón. En esa época también se bailaba lambada y por eso Marcelo enseñaba lambada también, pero formación de bailarín no tiene. Empezó directamente con el tema de la salsa.

¿Y qué opinás con el tema de la salsa en Rosario... me refiero a salseras, todo lo que la ciudad ofrece en cuanto a este tipo de danza?

Mirá, como lugar salsero me gusta mucho Willie Dixon: todo lo que es la infraestructura del boliche. Nosotros tuvimos salseras, salseras únicamente, donde solamente se escuchaba salsa y eran salones de fiesta. Salones muy lindos, con piso de parquet, con escenarios, con aire acondicionado.

Es decir, lugares hechos para bailar...

Claro. A mí nunca me gustó el tema del bar para bailar. Nunca me gustó el lugar que te corren una mesa para que bailes un ratito, pero bueno, es lo que hubo mucho tiempo. Y Willie Dixon te da la posibilidad de un boliche salsero, entiendo que comercialmente hay que mezclar la música, por lo que es el mercado comercial salsero: no se podría mantener un lugar así sólo con los salseros. Y no hablo sólo de los Rosarinos, el tema del salsero gasolero se ve en todas partes.

¿Y creés que no hay un lugar mejor por el tema económico nomás?

Sí, por supuesto. Yo dejé de tener la salsera cuando yo tuve que poner plata para cubrir gastos. Lo hice una vez y después dije no.

No está la conciencia de pagar por lo que uno quiere. Y eso lo veo también en cuanto a preparación. La gente aspira a prepararse sin pagar, y quienes dan clases se han preparado y han hecho una inversión: si vos querés prepararte tenés que pagar por eso. Si querés ir a un buen lugar también tenés que pagar por eso, no podés exigir el lugar, la música, el piso, el escenario, y todo barato: tenés que pagar por eso.

Y Willie Dixon me parece que tiene toda la magia de un boliche y en la medida que los salseros vayan se va a poder seguir manteniendo. Después hay otros lugares que se están abriendo y está bueno, yo creo que hay que apoyarlos.

Sea de quien sea...

En lo que yo pueda, creo que hay que apoyarlos. Cuando yo tenía la salsera era todo un tema para que la gente fuera. Yo estuve mucho tiempo en el Italiano y era todo un laburo, era un riesgo, porque alquilábamos el salón, corríamos con todos los gastos, y nos arriesgábamos, o sea, estar en un bar no representa un riesgo de nada. El lugar estaba bueno, era lindo, y cuando se termino la gente decía “y por qué no lo hacen, era tan lindo...” Es como que cuando lo tienen no lo valoran, y cuando no lo tienen lo quieren de nuevo, la gente tiene esa cosa. Por eso digo lo de Willie Dixon: si viene gente de afuera y yo los quiero invitar a un lugar cómodo, agradable, tengo ese boliche.

Igualmente no es como las salseras de Buenos Aires, que están hechas exclusivamente para eso...

Es que manejan otros valores en Buenos Aires, hay mucha más gente, la realidad económica es otra y una entrada de diez pesos no les significa nada. Y acá diez pesos no los paga nadie.

Sí, salvo si traés una banda o algo diferente...

Así, pero traer una banda por diez mangos no se puede tampoco. Mirá, una vez visité el boliche BONGÓ de Gloria Estefan en Estados Unidos la entraba costaba 10 dólares (lo tengo filmado porque dije: se los tengo que mostrar a los chicos en Rosario), una vez había una banda y la entrada costaba 40 dólares. La gente iba y lo pagaba, está bien es otra realidad económica, pero es otra cultura también: “yo quiero esto bueno, lo pago”. Está bien, ese boliche es una locura, no se compara con nada. Lo que fue bailar en ese lugar no se puede explicar. Pero bueno, creo que es cultural la cosa.

¿No tiene que ver también con que haya mucha separación entre los grupos?

Eso pasa siempre. Por ahí acá se nota porque es más chico. Además es un tiempo, yo nunca le dediqué mucho tiempo a eso porque será que siempre tuve tantas cosas para hacer que no me daba el tiempo para eso.

Yo me acuerdo cuando nosotros hacíamos la salsera en el club Italiano, hicimos muchos eventos, trajimos gente de Buenos Aires, fiestas en las que iba todo el mundo. Y por ahí el comentario de: “mirá cuánta gente, cuánta plata estarán haciendo Julio y Marcelo”. En primer lugar que nada más lejos, porque era más un capricho de tener un lugar lindo para bailar que una cuestión comercial. A raíz de eso qué pasó, “mirá, estos deben estar haciendo la plata, vamos a poner una salsera!”. Y bueno, el tema fue “vamos a poner una salsera” pero no arriesguemos nada, ahí empezó el tema de los barcitos: entonces en Rosario había un lugar muy lindo de salsa que cobraba tres o cinco pesos la entrada y había tres barcitos donde se corrían las mesas que no te cobraban nada. Y en Rosario para tener un lugar bien puesto, y con gente que a vos te den ganas de ir porque cuando te ves todo el tiempo con la misma gente te aburre, está bueno. Pero para un lugar y tres lugarcitos más mmmm.... ahí empezamos mal. Y después se empezó con el tema de: bueno, vamos a hacer salsa los miércoles, jueves, viernes, sábados, domingos... Rosario no es para eso, porque vas a tener veinte cada día o uno te va a funcionar y tres no. Entonces esa falta de criterio, de visión, hace que todo sea mediocre.

En lugar de unirse por la salsa... por algo común....

Es que están las cuestiones personales que son más fuertes que ellos. No está la unión en la naturaleza evidentemente, es como en el tema de los instructores: hay una fascinación por parte del alumno por llegar a ser profe. No existe un profesorado de salsa, ni siquiera un instructorado a nivel oficial de salsa, pero tienen una ilusión de ser profesor de salsa, matan por eso y cuando llegan hay cada golpe porque obviamente se encuentran con una realidad que no es la que pensaban. El compromiso de ser docente va mucho más allá del ego de pararme delante de alguien y ponerme a enseñar. Es un compromiso que cuando te subiste... a lo mejor te resulta fácil subirte porque siempre va a haber gente que no sabe nada y se maravilla que vos, pero después el tema es mantenerlo.

Yo recibí gente acá, alumnos que venían a tomar clases porque al profesor al que iban se le habían quemado los papeles, ya no tenía más que enseñar. Qué triste es eso para un profesor, que el alumno te pida algo que no podés dar porque no lo tenés.

Creo que si la gente tomara conciencia de lo que es la preparación para enseñar, no tendrían tanto esa cosa de fascinación, por querer ser profe. Yo me encuentro con alumnos que han tomado dos meses de clases dan clases. Después se les pasa. La realidad les demuestra otra cosa.

Nosotros, creo, que esta es la escuela que tiene más trayectoria del país, sin interrupción, o sea sin esos cambios de gente, de ir y venir, etc. Pero no es casual, uno le ha dedicado la vida a esto, mucho tiempo, mucha cosa de lo personal y bueno, también pasa por eso que quizás no se ve. Cuántos están dispuestos a no tener vida privada por estar todo el tiempo con gente, y el compromiso de tener siempre algo que enseñar.

Sí, el compromiso de tener algo que enseñar, algo que mostrar para los de afuera....

Por eso, no es tan fácil como se puede llegar a ver. También noto que en otro aspecto es muy gratificante, porque hay lugares y hay gente que te reconoce esas cosas. Hace quince años me hubiese parecido imposible poder llegar a donde estoy, pero la salsa te va llevando de una forma increíble, personalmente estoy muy feliz con mi trabajo.

Abril 2006

Importante:
Se puede bajar y usar las fotos libremente
siempre cuando se cita
AmericaSalsa.com como fuente


Lo Nuevo | Música | Lanzamientos | Entrevistas | Espectáculos | Notas | Fotos | El Ojo Crítico | Corresponsalía
La Música | El Baile | Salsionario | Biografías | Salsificados | Opiniones | Tu Voto | Historias | Parejas | Cocina | Humor
Shop | Chat | Club | Recomendar | Mail Free | Contacto

Copyright © 2001-2003 AmericaSalsa.com • Al servicio de la salsa desde 1998