A propósito
de los 2 años de su desaparición física y
como homenaje a su trascendente trayectoria y enorme responsabilidad
en el presente de la Salsa quienes hacemos Americasalsa quisimos
rendirle homenaje a este grande, a quien siempre extrañaremos,
volviendo a publicar algunas de las notas que se editaron a su
fallecimiento.
| Che
Miguel |
Por:
Sergio Lleonart |
|
- Che Miguel,
tenés el tema tal y tal?
Siempre lo
llamaba para que me sacara de un apuro.
- Che Miguel,
quien canta tal tema?
Y Miguel siempre
sabia de lo que hablabas, siempre sabia de quien se trataba, cuando
lo había hecho, con quienes........lo sabia todo.
- Che Miguel,
estoy buscando el disco tal de fulano, sabés algo de esto?
-
Y Miguel, solidario, desprendido, amigo... siempre te lo conseguía
Lo conocí
allá por principios de los 90 cuando era disc jockey de
Guanábana y yo estaba en Sao, todavía no éramos
“dee jays”, término hoy en boga, e hicimos
amistad de colegas, intercambiábamos información,
y a veces iba a su casa a deslumbrarme de la inmensa colección
de discos que tenía, varios miles ya en aquellos años
y con una pasión inmensa te mostraba sus “joyitas”
con los comentarios del caso
- Mirá,
este fue el único disco de mengano donde las congas las
tocó zutano
- Este disco,
mostraba orondo, me lo trajeron de tal país y tiene la
versión de tal tema con la voz de fulano de tal en los
coros que fue la única vez que… Y se explayaba contando
historias, anécdotas…
Mas de una
vez fui al “Pigüino” donde trabajaba de mozo
por aquellos años, y también hubo una época
en que nos juntábamos semanalmente a jugar al truco en
su casa, pícaro y atrevido era difícil ganarle y
yo volvía a casa mascullando porqué no le canté
la falta en esa mano que él no tenía nada, acompañábamos
el juego por lo general con buenas cenas, obviamente escuchando
salsa, hablando de música, de fútbol, de boludeces…
Una época
en que estuve en la mala y me habían dejado sin laburo,
el “gordo” me tendió la mano, y gracias a su
ayuda banqué parte de la maroma que se me había
venido encima, una actitud que no tuvo solo conmigo, él
era así, te enseñaba, te ayudaba, algún desgraciado
nunca se lo agradeció…, pero él era así,
ponía la otra mejilla y te seguía ayudando, cuando
pude intenté devolverle lo mucho que había hecho
por mí, y todo lo que aprendí de él…,
y me decía
- Cuando me
entreguen algún reconocimiento voy a agradecértelo
a vos por las manos que me das.
Y cuando Benji,
un tipo que lo quería mucho, lo homenajeó en su
fiesta hace poco tiempo atrás, tomó el micrófono
y me extendió ese reconocimiento así como a “su
maestro” Raúl Quevedo.
Hace ya varios
años fue a trabajar a La Salsera con Jorge Romero, muchos
dicen que gracias a Miguel este lugar fundacional de la salsa
en Argentina volvió a tomar vida, levantó por su
música, por la gente que lo seguía y a la que él
sabía satisfacer con buena música. Después
también con Jorge puso la disquería a pocas cuadras
de mi casa, a partir de allí nos vimos mas seguido, fueron
muchas tardes de café y salsa, yo le llevaba las novedades
que conseguía que a él le servían para conseguir
el “billete”, muchas veces llegaba a la galería
y él con cara de apurado me decía.
- Quédate
un poco en el negocio que vengo en 5 minutos
A la hora,
o quizás algo mas aparecía, con cara de apurado,
como para justificar que te había clavado ahí tanto
rato.
El lunes fatídico
en que se enfermó fui el último amigo en verlo,
tomamos café… hablamos de salsa…, quien lo
hubiera dicho…, a la noche me llamaron para contarme lo
que había pasado…
Cuando lo
velaron el domingo pasado, justo el día de su cumpleaños,
no quise pasar a verlo, quise quedarme con el recuerdo de la última
vez que lo vi, tomando café, hablando de salsa.
-
- Che Miguel, a quien le pregunto ahora todo lo que no sé…,
te voy a extrañar gordo…
| Miguel
El Rumbero In Memoriam |
Por:
Raúl Quevedo |
|
Llegó
un día ocho y cuarenta y cuatro años después
un día ocho se fue. Me parece increíble escribir
un obituario sobre Miguel Gonzalez, más cuando él
no se va a enterar lo que se dice, creo que todos antes de morir
le deberíamos hacer firmar a la parca una cláusula
que como última voluntad nos permita saber que es lo que:
“se dice de mi”.
Todo esto
es un mero devaneo, un dar vuelta para no ir al grano sobre algo
que me duele. No siempre nos tratamos bien, nos cruzamos en FM
Palermo (1995). Pero nunca quedó una secuela. Entrar a
la sala de preproducción de la radio y verlo con Omar Navarrete
e Ivan Diaz haciendo su programa es un recuerdo inolvidable. Había
mucha lucha entonces. Siempre con el interés del detalle,
siempre buscando, siempre obstinado, preguntando lo que reconocía
no saber. Es como si nunca haya dejado de frecuentarlo.
La última
vez fue en la Salsera creo que fue el 30, ese sábado venía
pasando salsa, salsa de la “mata”, hasta que cambió
en un gesto hacia mi con algo que él sabia que me apantallaba
el corazón, le agradecí y me fui. Como un clip la
vez siguiente fue en la sala de terapia intensiva del Santoiani,
pero eso ya era otra historia, ya era el Miguel que emprendía
el viaje sin retorno, era ese al que no hubiera querido ver, pero
ahí estaba, despidiéndose.
Que tu viaje
final sea placentero y que en el camino vayas encontrando tantas
cosas que el tiempo te impidió acá. Que tal si aparece
Monguito en persona y te da el vinilo con Harlow. Y si el propio
Chivirico te pregunta: ¿que hiciste con mi música?.
Que orgullo cuando te cruces con Charlie Palmieri y le digas:
“ yo ponía su tema Muñeca”. Que tu viaje
sea feliz y en paz Miguel el Rumbero .-