México D.F. julio de 2010.- Como parte de las actividades del Festival de Salsa que integró el programa “Verano con Ángel” en la Ciudad de México, el cantante boricua Jerry Rivera conquistó y puso a bailar a los miles de asistentes que literalmente abarrotaron la Plaza de la Constitución a partir de las 15 horas y hasta cerca de las 5 de la tarde en que el Tributo a la Salsa Colombiana de Alberto Barros remató la singular tarde salsera en la capital del país.

En punto de las tres de la tarde, el intérprete de Amores como el nuestro apareció en el fastuoso escenario instalado frente a la catedral metropolitana para deleitar a propios y extraños con una extensa variedad de sus más grandes éxitos, entre los que se incluyeron Ese, Vuela muy alto, Casi un hechizo, Cara de Niño, y muchos más.
Ataviado con una playera en color negro y entallado en un traje gris que dejaba entrever su prominente musculatura, el boricua se hizo acompañar en esta ocasión de su amigo Ramón Sánchez, quien amén de fungir como pianista, dirigió a la orquesta La Típica de México, que fue la encargada en esta ocasión de acompañar al salsero, agrupación que demostró una vez el por qué está para cosas grandes luego de acompañar a quien en su momento fuese llamado “El Bebé de la Salsa”.
Julio 2010
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