Revivir en el Diccionario de la Real Academia Española significa volver en sí, renovarse, evocar, recordar, etc., y eso fue lo que propiamente ocurrió el pasado sábado 20 de febrero en El Paraíso Tropical de la Ciudad de México cuando el salsero de origen puertorriqueño nacido en Brooklyn, Ray Sepúlveda, fue recibido con beneplácito en el recinto de Izazaga tras varios años de ausencia y nos hizo recordar aquella época en la que al lado de varias de las estrellas de RMM brilló con luz propia.
Era casi la media noche y la Orquesta La Típica de México se preparaba para acompañar al otrora cantante de la orquesta La Solución de Frankie Ruiz, corista de Adalberto Santiago y también de Héctor Lavoe, entre muchas otras, y quien ataviado con zapatos bien lustrados, pantalón negro, camisa negra a rayas y saco en color gris, saltó al pequeño escenario para interpretar por un lapso de 90 minutos, lo más destacado de su repertorio musical.
Temas como Bandolera, Hay otra en tu lugar, No vale la pena, Dónde estarás, Sin saber, Al mirarte a ti, Alguien te está hablando mal de mi y Mascarada, entre muchas otras, fueron con los que Ray Sepúlveda pasó lista ante el exigente público salsero y bailador de la capital mexicana que esa noche abarrotó literalmente el Paraiso Tropical sin importar los problemas de audio que de principio a fin fueron perceptibles durante la presentación.
Rebosado ya de canas en el cabello y sudando de una manera singular por los estragos de la altura de la capital (2240 metros. sobre el nivel del mar), el salsero de padres puertorriqueños dijo en entrevista al término de su presentación:
“…Estoy muy contento de estar en esta preciosa y maravillosa ciudad”,
Al tiempo que recordó con orgullo que su padre, “cantaba rancheras y boleros”.
En ese sentido “El Nuyorican” (sic.) fanático de los Yankees, hizo evidente su deseo de regresar pronto al país azteca, al tiempo que agradeció una y otra vez a los asistentes por aceptar su música y su talento.
Al finalizar su presentación Ray mostró su lado amable y a pesar de que su vuelvo que lo llevaría de regreso a su lugar de residencia saldría a las 6 de la mañana del domingo, accedió a tomarse fotos con algunos de sus seguidores, en su mayoría del barrio bravo de Tepito, quienes literalmente se abalanzaron para obtener la ansiada imagen.
Febrero 2010
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