En esta ocasión quiero compartir con
ustedes algunas reflexiones que tienen que ver con la salsa, pero
sobretodo con el baile, “la socialidad del cuerpo” le
llaman algunos, particularmente ahora que, no únicamente
la salsa en línea, sino el flamenco, el tango, el merengue,
la cumbia, el vallenato, la bachata y todas o casi todas las expresiones
bailables en México y el mundo, han tomado gran fuerza en
todos los sentidos, es decir, se ha expandido por todo el orbe gracias
a la internet.
Sin embargo, no sólo la globalización y la descentralización
de la salsa en México, han contribuido con ello, el marketing
del baile, sea cual sea el género, sobretodo el llamado popular,
ha comenzado a dejar interesantes dividendos, y si no, pensemos
en lo que ha ocurrido con mucha regularidad en la televisión
abierta de México, donde desde hace algunos años el
baile es el motivo principal para promover los procesos de intercambio
de bienes, servicios, ideas y valores a través de la televisión
en un horario estelar.
Y es que el resurgimiento de la difusión al baile no es
exclusivo de nuestro país, les cuento por ejemplo que hace
algunos meses, una compañía de bailarines turcos,
intentó establecer en la parte mediterránea de Turquía,
el récord de baile en grupo más rápido del
mundo, y solicitaría su homologación al Libro Guinness
de los Récords.
Cerca de 60 artistas de la compañía llamada "El
fuego de Anatolia", que contaba con 120 integrantes en total,
interpretaron ante varios miles de espectadores y un notario público
una giga (un tipo de danza) desenfrenada inspirada en los bailes
del Mar Negro, realizando 218 pasos de baile en un minuto, según
un conteo realizado a partir de un metrónomo.
"Había ya récords del mayor número de
bailarines, de la danza más larga (...) pero no creo que
haya habido jamás el baile más rápido del mundo",
explicó a la prensa Mustafa Erdogan, director artístico
de la "troupe". Y aquí pienso de inmediato en las
acrobacias que muchos ya utilizan como recurso primario de su exhibición.
¿Faltará poco para que en México se de algo
así? No lo se. Lo que si se, es que el fenómeno de
los bailadores en México crece de una forma increíblemente
acelerada. Tanto que, incluso en nuestro país, existe ya,
desde algún tiempo, una Federación Mexicana de Baile,
que está ligada a la Comisión Nacional del Deporte,
la CONADE, y que lucha día a día para hacer del baile,
un deporte olímpico, ¿interesante no?, sobre todo
para quienes hoy se dan cita y que pocas veces se enteran de lo
que acontece alrededor de su mundo, el del baile.
Hace algunos meses, hablaba yo de esa descentralización
de la salsa, más allá de términos y conceptos,
y hoy, unos meses después, confirmo aquella hipótesis
de que los bailadores, son sin duda las nuevas estrellas de la salsa,
ojo pensando en que se han convertido en el espectáculo principal
de una noche de rumba, contrario a lo que ocurría en otros
momentos salseros, en donde el cantante o la orquesta se robaban
las noches enteras, aquellas noches de Fania de hace ya más
de tres décadas.
Hoy en día, gracias al trabajo de muchos de los bailadores,
la salsa en México ha comenzado a retomar la fuerza de la
que por muchos años dejó de tener. Hoy los bailadores
de México nos han hecho recordar, aunque no lo parezca, la
gran tradición histórica del baile, nos han remitido
no sólo a “Resortes”, y a “Tongolele”,
sino a las míticas fiestas, danzas y tradiciones que nuestro
país también ha heredado al mundo.
Con todo, es legítimo hacer notar que debemos evaluar lo
que se ha logrado hasta el momento y pensar en la evolución
de la salsa en línea en México.
Tal vez parezca arriesgado, pero desde hace mucho tiempo lo vengo
madurando y tal vez quienes saben más de esto, me dirán
si esto es posible.
Cuando escucho hablar de Salsa Estilo Los Ángeles, Salsa
Cubana, Salsa Puertorriqueña, Salsa estilo N.Y., etc., etc.,
y un largo etcétera, pienso en que si algún día
podremos hablar de salsa estilo México o salsa mexicana,
hablando en los términos estrictamente danzísticos.
¿Será posible que en México podamos ya tener
un estilo que nos identifique en el mundo, más allá
del colorido de los vestuarios y el folklore de nuestra tierra que,
está demás decirlo, ha sido llevado a muchos de los
escenarios salseros del mundo por Víctor Burgos? No olvidemos
que la fusión con lo latino de Nueva York, Los Ángeles,
Miami, no sólo tenía que ver con la inmigración
latina de cubanos, puertorriqueños, sino también de
mexicanos.
La internacionalización de la salsa y su adaptación
local dentro de cada país lo hace tal vez difícil,
pero pronto, estoy seguro, la salsa no será percibida también
como propiedad de los mexicanos. Salsa significa diferentes cosas
en diferentes sitios, aunque sigue siendo la misma palabra. Es preciso
decir que nadie es el dueño de la salsa, pero al menos todos
podemos poseerla; todos y cada uno de nosotros.
En fin, la pregunta queda en el aire, ojalá de esta especulación
salga algo o nos ilustren a quienes gradualmente, desde otra trinchera,
la de los medios de comunicación, nos adentramos más
en el maravilloso mundo del baile y de la salsa en línea.
Por otra parte y ya para finalizar quiero referirme a un tema que
ha sido recurrente en las últimas semanas, me refiero específicamente
a “la estrellitis” en la que desafortunadamente han
caído muchos de nuestros bailadores, en lo individual, en
pareja y hasta en lo colectivo, y desde luego omitiré algunos
nombres para no herir susceptibilidades, además de que el
objetivo de este escrito no es ese.
Recordemos que más allá del gran nivel que han adquirido
muchos, han perdido de vista que el baile antes que espectáculo
es un arte, arte que a decir verdad, si han sabido entender, por
ejemplo, parejas como Oliver y Luda, quienes desde mi particular
mi punto de vista, son tal vez los mejores bailadores de salsa en
línea del planeta, no sólo por su sencillez y humildad
con la que se paran dentro y fuera del escenario, sino porque son
una de las parejas del mundo mejor acopladas; su elegancia, tanto
en baile social como en coreografía, es prácticamente
la misma, ofreciendo una interesante dosis de naturalidad que muchos
que en México que se dedican a esto, deberán aprender.
Octubre 2007 |