“¿Ustedes están dispuestos a permitir que la música en vivo sea vista como un recuerdo?”
Cuando se habla de la salsa en Europa, la gente piensa que es un ritmo muy alegre y popular pero hasta ahí. La gente desconoce la historia del género, sus pioneros y es visto en una forma superficial.
La poca profundidad y la falta de respeto con que algunas escuelas de baile han tomado el género, ayuda a sembrar la ignorancia acerca de la cultura salsera. Sólo se ha pensado en sacarle dinero a la gente y enseñarlos a dar vueltas en una pista. Peor aún, han contribuido a la desaparición de la música en vivo porque quieren que los alumnos de baile no improvisen y solo practiquen con un disco específico. Dicen que prefieren bailar con disco porque las bandas no les funcionan, las orquestas improvisan y hacen los temas más largos y diferentes que en el CD. Luego, aparecen los DJs y toman el protagonismo de las fiestas, reduciendo así las actuaciones en vivo casi en un 70%.
Aparte de esto, la crisis económica asesina por completo las esperanzas de los músicos de actuar en una tarima frecuentemente. Las tiendas de discos comenzaron a cerrar sus puertas: hay pérdidas millonarias irrecuperables. Las propias empresas disqueras, para no pagar licencia y su imposibilidad de vender los discos, se ven obligados a quemarlos para destruirlos. Han sido destruidos miles de discos y las empresas se declaran en quiebra o cambian de ramo. La difusión de la música gratuita por internet ayuda a la muerte del CD; sin embargo, algunas páginas como ITunes dan esperanza al músico de publicar su música con algún costo.
Los conservatorios de música están saturados de talentos que, al graduarse, se verán obligados a buscarse un trabajo en el día en oficios menores que desprecian todo lo aprendido en la academia. En Ámsterdam y Rotterdam cerraron el cantinero club en donde se reunían miles de personas a bailar. Lejos de ser una tragedia, todo el mundo está contento porque el cantinero no cobraba entrada, vivía lleno y era muy irrespetuoso con el trato hacia los músicos. La gente se acostumbró a bailar gratis y cada vez que alguien montaba una fiesta fracasaba porque todos querían bailar en el cantinero. Ahora el público quedó en el aire: excelente momento para buscar alternativas y que el público pague por ver un concierto.
Esto lo escribo con la intención de que la gente que está en otros países sepa cómo van las cosas por estos lados y para que lo residentes de este bello país hagan algo, porque la música en vivo se está muriendo. No me refiero sólo a la salsa. Esto tiene que ver también con el funk, el jazz, el rock, el pop, etc.
Les pregunto ¿Ustedes están dispuestos a permitir que la música en vivo sea vista como un recuerdo? ¿Permitirán que sus hijos tengan la visión de que la música es un sonido que se consigue con apretar un botón? ¿Creen seriamente que en la convivencia entre músicos, DJ, bailadores y compañías musicales está la combinación?
Hay una verdad y es que los músicos, arreglistas y compositores son los que generan y crean la música. ¿Cómo es posible que los músicos seamos las víctimas principales de toda esta situación y somos en definitiva los perdedores? Todos ganan con la música menos los músicos.
Hay que salvar la música en vivo.
Junio 2010
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