Son las 21:15 en Montevideo, una noche fría en el famoso Teatro de Verano.
Estamos esperando al señor Oscar de León, el lugar está lleno de gente muy ansiosa, esperando. Recién terminó su show el señor Rubén Rada; un show muy bueno, con una alegría, donde la gente saltó, bailó y cantó sin cesar las canciones más conocidas. Brindó un muy buen espectáculo.
Después de un largo corte, donde el público aprovechó a comer y tomar algo, llegó el momento más esperado de la noche. Se hace presente en el escenario la orquesta de Oscar.
Mientras los músicos se hacen escuchar, la gente grita y aplaude desenfrenadamente. Aparece en escena el Señor Rubén Yimeyian, quien tiene el agrado de presentar a Oscar D'León. Comienza el show con un despliegue impresionante, muy bien acompañado de su hijo, quien también se hace presente en el escenario, para deleitarnos con sus bailes. Al pasar unas 3 canciones, aparece su hija Iroska, quien hace un increíble y llamativo baile, aparentemente una mezcla de árabe y venezolana. Luego de varias canciones sin respiro, el concierto está llegando a su fin, pero parece que recién hubiera empezado, ya que Oscar D'León repartió muchísima energía y una alegría inigualable, que va a quedar grabada por muchos años en nuestros corazone. Un verdadero show, sin palabras.
Es un caballero con todas las letras.
En conclusión fue un espectáculo muy bueno y con un sabo rúnico. Nadie se quedó sentado en su banca. Todos encontraron algún lugarcito para bailar (arriba de los asientos, en los pasillos o apretaditos en el mismo lugar) y se divirtieron como nunca. Lo estaremos esperando ansiosamente con todas las puertas abiertas….
Mayo 2009 |