¿En donde esta Oscar? ¿A que
hora llega? ¿Ya esta aquí? ¿En donde esta la
orquesta? ¿Y los músicos, vinieron? Esto no se ve
nada bien, ¡nos engañaron!, ¡fue una estafa!…
Estas fueron algunas de las preguntas y comentarios que se escuchaban
en Oasian Restaurant Bar, después de momentos de duda e incertidumbre
que todos los presentes experimentaron el domingo 4 de Noviembre,
con la esperada presentación de Oscar de León; y que
al final tristemente fueron negativas. Como negativo también
ha sido el resultado de este esperado evento para todas las partes
involucradas.
Por supuesto esto afecta a todos por igual, desde los mismos artistas,
ya que la gente especula y al final lo culpa a él. Representantes
y managers que generan incredulidad para el uno y otro en futuras
presentaciones. Promotores, que al igual se ganan la desconfianza
del público. Medios de comunicación al presentar eventos
que no se llevan a cabo, dañando la imagen de seriedad; y
dolorosamente el público quien es el afectado directamente
en su bolsillo en esta larga cadena de amantes del espectáculo.
Como parte de un medio reconocido mundialmente como Americasalsa.com,
nuestra tarea es informar de lo sucedido; basado en entrevistas
directas con el manager del local organizadores, y representantes
de Oscar de León en el Noroeste.
Así llegamos a varios factores: La raíz del problema
comienza, desde que el principal organizador no está radicado
en Seattle y definitivamente la falta de conocimiento de la comunidad
salsera del Noroeste es el primer error. Una presentación
de un artista salsero requiere una campaña de promoción
que busque a la comunidad salsera, ya que no podemos decir que un
evento de salsa es masivo en la ciudad de Seattle.
Para quienes estuvieron directamente en la promoción y la
organización de este evento lastimosamente se les escapo
de las manos. Como mencionamos anteriormente, no llegaron a la comunidad
salsera minuciosamente, mucha gente no se entero de que Oscar se
presentaba. Sin duda Oscar genera una gran afluencia de fanáticos
en cualquier parte del mundo, pero en Seattle se deben saber buscar.
Y para su mala fortuna, el mismo día del evento no tuvieron
un control estricto en la entrada, ya que fue puerta abierta para
muchos que solo bastaron en decir “vengo acompañando
al músico, ayudo con los instrumentos, o soy amigo del amigo
del otro amigo”…etc., etc.
Respecto al lugar podríamos decir que si era apto para la
presentación por su capacidad de ochocientas personas pero,
no conocido por muchos a pesar de su buena ubicación y de
contar con noches de salsa los viernes; en otras palabras falta
de acercamiento a la comunidad salsera.
Por último, ya en otras ocasiones nos ha visitado no solo
Oscar de Leon, sino también otros grandes artistas; pero
han sido traídos directamente por sus representantes en la
costa oeste y la región del noroeste. En estas presentaciones
se ha cumplido y el público ha quedado al cien por ciento
satisfecho. Queda ahora en estos señores representantes,
trabajar directamente en presentaciones futuras sin delegar a terceros;
que al final por una u otra razón no pueden cumplir con su
cometido.
En conclusión el daño se le hace a la música
Latina con estos actos que crean nada más que desconfianza
y mala imagen.
Lo único bueno que nos dejo la amarga noche fue la presentación
de la Orquesta Nueva Era que, como siempre cumplieron con el público,
dando lo mejor de su música y la gran energía de su
presentación. Felicidades nuevamente a Steve Guasch y todos
los integrantes de la Orquesta Nueva Era.
Estaremos al pendiente de futuras presentaciones y por supuesto
a la expectativa de lo que podrían producir en un lastimado
público del Noroeste del país, en Seattle WA.
Saludos desde el Noroeste en Seattle, WA.
Noviembre 2007 |