
No puedo desconocer ni ocultar el gran orgullo que he sentido con los campeonatos mundiales de bailarines de salsa alcanzados por Luis Eduardo Hernández y Swing Latino. Tampoco puedo negar el interés que el virtuosismo de las presentaciones dancísticas, despiertan en mí. De igual manera es inevitable sentir el vértigo rayando en pánico, de ver a las bailarinas saltar por los aires y en barrena precipitarse hacia el suelo, pero al final sentir un momento de alivio y descanso al ver cómo el parejo, en su movimiento danzante, evita el tremendo porrazo que estuvo a punto de darse a la fémina.
Yo no sé si así es que se deba bailar la salsa. Yo no sé qué pensará, si es que pudiera hacerlo, en su tumba, Amparo “Arrebato” Ramos Correa. Que dirían Watusi y María. Eso no fue lo que nos enseñaron Jimmy Boogaloo, El Chato, Carlitos Paz y Guaracho entre otros. Dónde quedó la evolución del pasito cañandonga, el cobao, el casino y otros bailes que hicieron gozar a las parejas de la época dorada de la salsa. No imagino en una salsoteca cada parejo voleando a diestra y siniestra a su compañera de baile.
No veo al flaco pasándose por la espalda a su obesa pareja. Tampoco me veo yo bailando con mi esposa, tirándola y deteniéndola antes que estampille su hermosa cara contra el suelo. Es que la acrobacia es una cosa y la danza es otra cosa. Pienso que la forma de bailar que nos enseñaron nuestros mayores, está ajustada al gusto de sentir la pareja, la melodía y el paso en nuestra sangre salsera.
"Planeta Salsa" se puede escuchar SALSA los sábados, de 7 a 8 de la noche,
en Clásica 88.5 FM, Emisora de la Fundación Carvajal,
con repetición los jueves de 11 a 12 de la noche
Se reciben comentarios en: planetasalsa@gmail.com
Noviembre
2011
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