El legendario conguero newyorikan Raymond Barreto Pagan, el gran Ray Barreto, nacido en el corazón mismo del Brooklyn, levantado en los ghettos latinos de Harlem Oriental y el Bronx, había despertado al llamado de los ritmos nacidos de la sangre afrolatina que le inculcara sobre todo su madre quien era amante de toda la música que estuviera matizada por sonidos latinos.
Aprendió a tocar su instrumento, las congas, en la marina americana. Fue un músico innato, inquieto, pero sobre todo innovador. Decía “Manos Duras” como se le conoció, que su vida de músico se partió en dos al escuchar y degustar el trabajo musical “Manteca” que realizara Dizzy Gillespie con el conguero cubano Luciano Pozo González, “Chano Pozo”.
Le llegó la oportunidad, como a todos nos llega, por allá en el año de 1950 cuando en reconocimiento a sus virtudes en la percusión, Ernest Anthony Puente Jr., “Tito” Puente, lo llama a su orquesta para que reemplazara a otro de los grandes, nada menos que a Ramón Santamaría Rodríguez, “Mongo Santamaría”.
Siguió creando y cambiando ritmos clásicos. Por ejemplo, canciones que habían sido escritas para ser interpretadas en formato orquestal de Charanga, las arregló incluyéndole matices de rock y pop. Al llegar el año 1967 es contactado por Johnny Pacheco quien con la anuencia de Masucci, lo invita a unirse al movimiento de FANIA ALL STARS, agrupación de la que llegó a ser director musical. Participó también en las orquestas de Cal Tjader y Dizzy Gillespie entre otras, además de su propia orquesta en la que tuvo como vocalistas a Adalberto Santiago, Ray de la Paz, Ruben Blades, al desaparecido Luis Alberto “Tito” Gómez, el hombre de Juana Puerto Rico fallecido hace dos años en la ciudad de Cali y otros cantantes más.
Hablar de Barreto es hablar de Latin Jazz y del fenómeno Latin Soul. Falleció en Nueva Jersey el 17 de febrero de 2006.
"Planeta Salsa" se puede leer los miércoles en el periódico Q'Hubo.
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Mayo
2009
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