
Otra noticia triste que enluta a la comunidad salsera mundial. Hace sólo quince días había desaparecido el productor Ralph Mercado y semanas atrás Joe Cuba y Cachaito. No nos habíamos repuesto y ahora nos sorprende la infausta noticia del fallecimiento de otro de los grandes: José Manuel Oquendo, conocido como “Manny” Oquendo.
Timbalero y bongosero de nacimiento. En sus venas rugía el torrente del sabor afro que podía degustar de los vientos latinos que llegaban a su natal Williamsburg, Brooklyn, Nueva York, a donde asistían en tropel bullanguero los artistas cubanos y puertorriqueños buscando nuevos horizontes con la música. Hijo de padres boricuas, Agustín y Josefina.
Desde niño tuvo una seria inclinación por la música incursionando de manera temprana en el arte autodidacta de ejecutar los timbales y el bongó. Se inició en el Sexteto Sanabria. De ahí, por su persistencia, saltó a bandas tan importantes como las de Puente, Curbelo, Palmieri y Rodríguez. En 1977 envió al mundo el mejor de los mensajes musicales, la creación del Conjunto Libre con la participación del contrabajista Andy González, de Barry Rogers y José Rodrígues en los trombones, de Oscar Hernández en el Piano y de Héctor Alomar y Tony Torres más conocido como Puppy Cantor como cantantes.
Confesaba Manny que el amor y dedicación al cuero se debió a la influencia de percusionistas cubanos como Ulpiano Díaz de Arcaño y sus Maravillas, Antolín Suárez del conjunto de Arsenio Rodríguez y Orestes Varona de la Aragón. Creó en compañía de Andy González, una de esas locuras geniales: “El Grupo Folklórico y Experimental Nuevayorkino”, en el que aparte de los músicos del Conjunto Libre se invitó a Ruben Blades y al tresero puertorriqueño Nelson Gonzalez entre otros.
Fallece Manny Oquendo a los 78 años de edad. Otro maestro que ingresa a conformar la gran big band celestial.
"Planeta Salsa" se puede leer los miércoles en el periódico Q'Hubo.
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Marzo 2009
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