El asenso de la salsa en la cartelera local es indiscutible. Los ritmos centroamericanos están pegando fuerte en nuestro país. Así pudimos comprobarlo este Sábado 5 de Junio cuando una multitud de aproximadamente cuatro mil almas en su mayorías mujeres hacían imposible el paso en calle San Diego frente a teatro Caupolican para ingresar el concierto de (Gerardo Rivera), “JERRY RIVERA” quien inaugura la serie dedicada al genero salsero en dicho teatro.

En medio de chapitas banderas, cintillos, fotografías y toda clase de subvinieres con el nombre e imagen del denominado “Niñito bonito de la Salsa” nos hicimos paso entre la multitud, logrando entrar al recinto que se encontraba grávido de seguidores ansiosos y en espera de encontrarse al fin con el “bebe de la salsa” quien saldaría esa noche su deuda con un público que le ha esperado desde agosto de 2008 cuando tuvo que abortar su venida a nuestro país.
Disminuye la luz del teatro cuando son pasadas ya las 21 horas. Gritos y aplausos; Aparece en escena Jerry, vistiendo un look mas bien casual, jeans ajustados y chaqueta negra y su aun bien conservada “cara de niño” hacen ingreso y entonando uno de sus éxitos románticos abre el show con: “Me estoy enamorando” dando así inicio a una noche que si bien era bastante fría se lleno de calidez, tanto del publico como del artista quien sedujo en todo momento a las Evas asistentes, que voceaban cada uno de los movimientos sexy, palabras y frases noveles que en ingles y español expresaba el puertorriqueño y para hacer este galanteo aun mas grafico, el coqueto boricua subió al escenario una chica a la cual le canto románticamente, para envidia de muchas que miraban con animosidad el momento que la muchacha disfrutaba junto al cantante.
Recibió flores y uno que otro obsequio de parte de sus fans que a su vez pidieron en coro, al momento que este se quito la chaqueta, la clásica “la colita” logrando un grado de timidez en el interprete, el que solo se limitó a girar y levantar levemente su camisa pero muy seductor y varonilmente lo que provocó gritos y silbidos de sus seguidoras.
Jerry se hizo acompañar por la agrupación nacional “NegroSon Orquesta” compuesta por once músicos y dos coristas. Dos parejas de baile en cada uno de los extremos del escenario y un romántico Jerry Rivera lograron hacer de cada rincón del teatro una pista de baile, junto con el público que asiendo aun lado las innecesarias sillas instaladas en el óvalo central del teatro lograron danzar los calidos ritmos del cantante, que no solo se limitó a interpretar salsa, sino también boleros, valses, y música del folclore latinoamericano. Entonó sus mas tocados éxitos internacionales; “Cara de niño”, “Que hay de malo”, “Vuela muy alto”, y “Amores como el nuestro”, entre otras, en una velada en donde el romanticismo fue protagonista.
Abundante público peruano entre las asistentes banderas y pancartas del vecino país se hacían notar en el auditorio, ante lo cual el cantante se manifestó saludando a las diferentes colonias residentes.
Un espectáculo de gran calidad en todos sus aspectos tanto técnico como musicalmente, como era de esperarse de quien lleva una larga carrera que comenzó siendo un adolescente de tan solo 14 años y que se extiende hasta hoy, siendo uno de los favoritos del público que gusta de mover las caderas al rimo de la clave.
Junio 2010
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