Los multitudinarios eventos Cuba en su Salsa dejaron una huella indeleble en aquellos que las vivieron y en la movida salsera de Buenos Aires, desde el 2005 mensualmente en el Club Ciudad de Buenos Aires, cada edición de esas fiestas contaba con nuevos atractivos y cientos y cientos de personas se daban cita en ellas para desparramar alegría, y buena onda que emanaba también desde la organización misma del evento. Shows, animaciones, novedades, sorpresas, sorteos, siempre fueron un plus a las de por si divertidas actividades.
Diversos contratiempos, inconvenientes, cambios de lugar, separaciones, enroques y años sabáticos fueron inicialmente distanciando a cada edición en el tiempo, se fueron debilitando y luego dejaron de suceder. El vacío de su ausencia nunca fue cubierto por ninguna otra propuesta.
Finalmente el pasado mes de Diciembre en el Yacht Club de Olivos volvieron con una fiesta muy convocante que desbordó las estrechas instalaciones del bonito lugar, se hizo necesario entonces buscar un nuevo ámbito para albergar la enorme cantidad de público que podría volver a congregarse y que a la par mantuviera la excelencia habitual en los ámbitos que siempre albergaron a Cuba en su Salsa, fue así que sus organizadores, el cubano Carlos Trujillo y su socio Barry, lograron contar con el coqueto Salón del Río, flamante predio ubicado en el Centro Naval de la localidad bonaerense de Olivos sobre la costa del Rio de la Plata.
El salón, al que se arriba tras un largo camino desde la entrada del Centro Naval, se halla rodeado de parque en 3 de sus lados y posee una amplia playa de estacionamiento para casi 200 vehículos, y a unos 150 mts se halla el amarradero de embarcaciones del club náutico, el cuarto lado del totalmente vidriado salón posee una amplia terraza en madera que da contra el río que luce iluminado por potentes y coloridos reflectores. La noche de la fiesta a pesar de la inclemencia del tiempo se mantuvo colmado de gente que disfrutó el lugar a full hasta el cierre de la velada.
El salón en si tiene detalles de confort dignos de destacar; alberga 250 personas cómodamente sentadas con aire acondicionado y los inmensos ventanales que circundan la totalidad del lugar permiten una vista plena del parque circundante como del rio que corona el predio, además posee una inmensa pista de baile, instalaciones sanitarias de categoría, una entrada amplia y lujosa y decenas de detalles de primer nivel. No fue en vano que Carlos y Barry consiguieran tamaño lugar, casi 800 personas se dieron cita el 20 de febrero para festejar el retorno de los eventos Cuba en su Salsa.
La fiesta contó en horario temprano con una discreta cena que sufrió algunas demoras pero que animada por el show del sonero cubano nominado al Grammy 2003 Daniel Vera resultó harto divertida, varios sorteos se alternaron después en la noche y en el momento de mayor jolgorio Carlos Trujillo con la compañía del extraordinario bailarín cubano Pablo Padrón y otros colegas y compatriotas la emprendieron con una excelente animación que tal como aquellas que alegraban las fiestas de entonces volvió a ser el eje de la fiesta.
En solo unos días se anunciará cuando se realizará el próximo encuentro y cuales serán las novedades que brindará esta nueva edición pero a no dudar que volverá a contar con una convocatoria multitudinaria, volvió Cuba en su Salsa, volvió la alegría.
Marzo 2010 |