Una tarde recibí un mensaje a de mi amiga, compañera de mis primeros pasos en esto de salsa, Julieta García Pinazco. Que quería comentarme algo a cerca de un festival de salsa a beneficio de un hogar de transito de mujeres de Viedma, en seguida nos comunicamos por teléfono y le dimos forma a la idea que tenia junto con su amiga Paula Casas, otra nueva amante de la salsa.
Ellas fueron las encargadas de organizar dicho evento, que tomo como nombre 1º festival de Salsa Solidario y que tenía como fecha el domingo 14 de marzo en un espacio al aire libre muy característico de la ciudad como el monumento de Francisco de Biedma nuestro fundador. En el mismo iban a participar todos los grupos y profesores del medio, pero por esto de las inclemencias del tiempo y de vivir en la hermosa pero fría Patagonia, se reprogramo para el domingo 28 de marzo en el Gimnasio Fioravanti Ruggeri.
Sin embargo, y pese al frío la gente de la organización (Julieta y Paula) estuvieron a la espera de la gente que no se entero la suspensión y recibieron las primeras donaciones y a la par informando a cerca de la reprogramación.
Este gesto de la gente hizo que las superchicas salseras tomaran nuevos brios y sintieran que realmente es posible hacer cosas a través de la solidaridad de la sociedad si se tiene la fuerza como para dar el primer paso. La solidaridad de la gente, empresas, municipio, medios de prensa y comunidad entera fueron dando una arista de lo que finalmente tomó forma el día 28 de marzo.
Llegó el día
Como estaba previsto luego de la suspensión, el domingo 28 de marzo a las 16:30 llego el momento de poner en clave la solidaridad con la salsa. La ansiedad se hacia mas grande a medida que se acercaba la hora, los preparativos siempre tienen imprevistos que acrecentaban los nervios, que el mini plus, que la música solo en WAV, que no llega tal, que aquel otro llega mas tarde, que yo tengo que bailar primero porque me voy temprano ¡¡¡¡¡ y la gente a que hora llega…!!! Simplemente son circunstancias que hacen más emocionante la dinámica de la organización.
Al llegar la hora todo estaba dispuesto para dar comienzo a esta primera experiencia tan hermosa como reconfortante. El festival de salsa a beneficio iba tomando forma paralelamente a la llegada de la gente. Los bailarines, desde temprano estaban listos y dispuestos para dejar el corazón en la pista. La música ya hacia sentir esas cosquillas que solo distinguimos los que sabemos sumar tres mas dos. Y la gente seguía llegando… con donaciones para ayudar a este hogar que tanto lo necesita.
Al fin… dio comienzo el festival y Julieta (la organizadora) empezó a respirar a medida que pasaban los shows, calmando la ansiedad acumulada por tantos días.
Primero vino Carlos Godoy y su grupo del gimnasio Puerto Taino, nos mostraron una clase de salsa in situ donde pudimos percibir la buena onda que hay en la misma. Luego llego el turno de Libercuba, a cargo de Javier Ortega, nos entregaron la magia de la rueda casino y la alegría del compartir. Los aplausos de la gente que asistió (mas de trecientas) no se hicieron esperar. Tomó la posta Gonzalo Parra y Priscila Mackirley de Danza Latina con toda la energía de la salsa estilo.
Ya estábamos promediando el desarrollo del festival y nos dábamos cuenta que todo lo proyectado iba sobre rieles, en ese momento entra a la pista Ignacio “Tati” Cutrera con sus Salseros de Siempre, quienes nos sorprendieron con un despliegue de sabrosura y trucos bien logrados y una muestra de verdadero show. Si estábamos con más ganas de disfrutar, volvieron a la pista Gonzalo y Priscila con otra coreografía tan arrolladora como la anterior como es costumbre cada vez pisan un escenario.
Así de a poco, fuimos apreciando los distintos estilos de salsa con el correr de las presentaciones, pero faltaba mas… Lucas y Macarena los Salsa Brothers, se ganaron la atención del público, un Cha Cha Chá editado con Salsa les permitió demostrar su agilidad de pies y su gran diversidad de shines.
Los flashes y los aplausos dieron muestra de lo bien que la estaba pasando el público que respondió a la convocatoria. Nuevamente volvía Danza Latina a la pista, esta vez una coreografía con alumnos, demostraron que el ensayo y las ganas puestas no fueron en vano ya que están para cosas mas grandes.
Casi llegando al final, me tocó el orgullo de dirigir la rueda de casino más grande que se haya logrado en la zona, la integridad de todos los salseros de la comarca se apreció en las ganas de todos de participar en el evento y de hacer posible que se lograran con creces las expectativas que tenían las organizadoras en su idea original.
El festival terminó con un gran baile social en el que cada bailarín demostró sus cualidades, broche final a una jornada conmovedora y solidaria.
Sólo falta agradecer a todas las personas y entidades que ayudaron y participaron en el Festival, en especial a Julieta, que logró, no solo sumar voluntades para conseguir las donaciones que tanto necesita el hogar de transito de mujeres, sino que muchas personas dejen de lado diferencias, individualismo y competencia para ponerse a su disposición, tarea muy difícil que pocos logran.
Hasta siempre… que viva la salsa y la solidaridad.
Abril 2010 |