El fenómeno “fiestero” en Buenos Aires pareciera marcar la nueva tendencia de estos tiempos, si bien no es nuevo ya que una importante tradición de actividades de este tipo han sucedido desde hace bastante hoy han cobrado un auge inusitado sumándose nuevos lugares y personajes a aquellos que venían históricamente dedicándose a estos menesteres.
Otrora las fiestas eran muy ocasionales y de carácter muy menor, salvo contadísimas excepciones, la importancia y convocatoria pasaba por aquel entonces por los “boliches”, el hábito de consumo optaba por lugares establecidos con estructura acorde, buena comodidad, con personal idóneo y suficiente, la gente (hombres y mujeres) asistía super “producida” y la noche brindaba alegría no exenta de glamour, no había Internet masivo (poco antes ni siquiera existía), no habia Facebook, no había Ares, publicitar y musicalizar eran mas complejos y ciertamente mas caros.
Hace algunos años atrás, “Cromagnon” mediante, comenzaron a surgir Fiestas que mantenían el glamour y ofrecían atractivos que las discos tradicionales habían ido abandonando, Trujillo y Gregorio, Mario Imas, Benji y algunos otros ocuparon ese espacio, en todos los casos se trataba de profesores que tomando como base sus alumnos emprendían fiestas con abundancia de shows e ingredientes llamativos, pero aún asi lejos estaban de los sucesos actuales.
En este año se sucedieron eventos de este tipo con mucho mas asiduidad y con convocatorias multitudinarias, así a las fiestas del Salón del Río, que en su génesis tuvieron al mencionado profesor cubano Carlos Trujillo de protagonista, se convirtieron en el comentario de gran parte de la zona norte del conurbano, en el Hipódromo de San Isidro ignotos organizadores convocaron a mas de un millar y medio de personas en su debut, Alexis Mambo se lanzó a competir desde el fresco salón del Circulo Militar de Olivos, y por supuesto la continuidad de Salsamor, y las actividades casi parroquiales de Varadero o las fiestas de Magia y Ritmo del Caribe y algunos otras puntuales y se puede sumar aquí a Salsabordo, que desde el puerto de Olivos a bordo de un coqueto catamarán y por 5 horas recorriendo el Río de la Plata se puede salsear al compás de las olas.
Trascendiendo el marco de ese sector del Gran Buenos Aires desde el sur la gente de MMR con su Quilmes Fest logran una adhesión mas que importante en sus convocatorias ofreciendo atractivos mas allá de los tradicionales (el hilarante show de humor de los “Americones” por ejemplo) marcando caminos que seguramente serán imitados, la Salsabrosa, las fiestas de Mónica Monte y otras novedosas actividades se están iniciando en aquellos extensos lares.
Los costos de un evento en Capital provocan que estos sean aquí moneda poco corriente y ya ausentes los que realizara en su momento Benji o aquellos organizados en grandes discotecas por Maxi Lotitto, el pasado 8 de Julio en la excelente y hermosísima discoteca Dorsia, indudablemente una de las mas bonitas de la ciudad, pegada al río y en el lujoso barrio de Puerto Madero a la sazón el mas caro y seguro de la ciudad, se desarrolló una fiesta organizada por la gente de Brujas Salsa y Salsabordo que congregó a una verdadera multitud ( se calcula en mas de 1300 personas) que superó largamente la capacidad del lugar y toda previsión debiendo dejar a varios cientos de personas fuera sin que pudieran ingresar (2 cuadras de cola de gente expuesta al frío dan fe de ello), en aras de la seguridad y comodidad del público presente cuando se colmó la capacidad habilitada y cumpliendo las reglamentaciones vigentes solo se permitieron nuevos ingresos cuando había gente que abandonaba el lugar.
Anuncios de nuevas fiestas en estos lugares mas otras debutantes (como la Azúcar Fest) demostrarán si se trata de un fenómeno creciente o solo una moda pasajera, lo que si queda en claro que sumado a la desaparición de Azúcar Belgrano el panorama de las discotecas tradicionales aparece incierto y deberán buscar reconvertirse para volver a ocupar el rol protagónico que tuvieron en el pasado.
Agosto 2010 |