La movida salsera de Rosario tiene ya sus buenos añitos de historia y sigue sumando aniversarios. Así las cosas, el domingo 23 de mayo, mientras el país todo vivía los festejos previos al Bicentenario de la Revolución de Mayo, Mamá Salsa festejó los diez años continuados de salseras en los días domingos, siempre con la cuidadosa organización de Tati Barbosa.
La fiesta convocó una gran cantidad de público, tanto entre los habitués de la movida salsera como entre un público más heterogéneo, que se acercó como cada víspera de feriado a la multitudinaria fiesta salsera, porque más allá del bloque latino, la música y el ambiente que se respira en Willie Dixon es verdaderamente salsero.
Como ingrediente adicional de los festejos por los diez años de salsa dominguera, tuvimos la presencia de la orquesta Los Palmeras, el mayor referente de la cumbia santafesina y también uno de los grupos más conocidos y con más trayectoria en el género de todo el país.
La variedad de espacios que ofrece Willie Dixon, desde la pista y los sectores de mesas, hasta las barras y espacios tras éstas, más toda la planta alta, incluyendo las gradas, se poblaron de gente y de ganas de bailar, tanto que se aprovechó cada recoveco que permitiera tirar un par de pasillos.
El primer número de la noche fue en rigor el Ballet Latinoamericano de Rosario,
prestigiosa institución de las danzas argentinas de la ciudad, que presentó un muy prolijo cuadro coreográfico folklórico en el centro de la pista, donde además tuvimos oportunidad de aplaudir a Alfredo Rivero, habitual colaborador de Americasalsa, esta vez sin su boina y sus camisas caribeñas, luciendo rigurosas botas y poncho salteño al hombro.
Un rato más tarde hicieron su entrada al escenario Los Palmeras, haciendo explotar el bloque latino con algunos de sus más celebrados éxitos, en un show de unos cuarenta minutos, lo justo para no cansar a los salseros, que tuvieron su momento de descanso, y lo justo también para que puedan disfrutarlos aquellos que gustan de la música de los santafesinos.
La noche incluyó además, como ya es habitual en Mamá Salsa, su condimento gastronómico, con varias exquisitas patitas asadas, con lo cual nadie se quedó con hambre. Se festejó así, como corresponde, otro aniversario de salsa en los domingos, logrando ya durante una década que la noche más aburrida de la semana sea un verdadero clásico, surgido en la imaginación Tati Barbosa y reconocido no sólo en Rosario, si no en toda la Argentina.
Julio 2010 |