Hacia mediados de 1993 con un sentido visionario dos jóvenes porteños que poco tiempo atrás habían regresado de vivir en California, EEUU, decidieron poner una discoteca de Salsa en un barrio poco tradicional en aquel entonces para un emprendimiento de este tipo: El Abasto.
Por aquellos años ya se hallaban dentro de la movida la aún vigente La Salsera en el barrio de Almagro, El Club en el límite entre Flores y Caballito, Mundo Latino en su antigua ubicación de Av. Pueyrredón y Santa Fé en pleno Barrio Norte y a solo unas cuadras Guanábana en Junín y la Av. Santa Fé y en el barrio de Belgrano se había iniciado Caribbean un año antes, con suerte variada y finalmente esquiva también existían en aquel entonces Caney, Guajira, y Barranquilla, los 3 en solo unas cuadras en derredor de la Plaza San Martín y quizás aún estaban vigentes, no lo recuerdo bien, La Gozadera y Bohio, pocos meses antes habían desaparecido Sao y Barahona y hacia diciembre abrirían sus puertas La Trastienda y Mai Tai. A pesar de tamaña oferta salseril un día de septiembre de aquel año estos jóvenes inauguraron Azúcar Disco.
Durante un buen tiempo los vi trabajar denodadamente para acondicionar aquel primer piso sobre la Avenida Corrientes, pica que pica, enduido y fratacho, pintura, cables, maderas, vidrios, escaleras, decoración, sanitarios, todo absolutamente todo lo hicieron con sus propias manos pero allí no se detuvo todo, ahora había que poblarlo de público.
Inicialmente el barrio fue el principal proveedor de habitués y poco a poco con empuje fueron alcanzando mayor trascendencia y repercusión, la creatividad en generar propuestas, al buen trato, la preocupación por ofrecer un muy buen servicio y la renovación constante fueron el patrón que les permitió un crecimiento sostenido que aún hoy a 16 años de sus inicios aún mantiene el lugar.
Quienes conocieron el lugar en sus primeros tiempos y recuerdan la simpleza del lugar, el sonido limitado y los elementales juegos de luces (pero siempre con una muy buena pista de parquet pensada en el bailador) y ven al Azúcar de hoy, con un equipamiento lumínico sofisticado y de última generación, un sonido acorde a lo mas moderno que ofrece la tecnología y una ambientación renovada que prioriza la comodidad, pueden dar cuenta de los enormes cambios que se sucedieron a lo largo de estos 16 años.
Claro, el tiempo no paso en vano, ya no son 2 los socios en razón que tras la apertura otrora del mítico Azúcar Mar del Plata (fundador indiscutible de la movida salsera en “la feliz”) la sociedad se divide quedando cada socio al frente de un local y Buenos Aires es continuado por Daniel Anfuso, que sigue hoy el frente de la disco con la misma garra y capacidad de emprendimiento que en sus inicios.
Como cada año desde entonces Azúcar Abasto realiza el festejo de su aniversario con un encuentro donde priorizan la presencia de sus conspicuos habitués y un puñado de amigos y coincidentemente con la primavera fue el momento de esta celebración. Muestras de los profesores del lugar (Azúcar funciona como academia con varios profesores, ritmos y estilos de Martes a Domingos), la animación de Nacho y el show en vivo de la orquesta Oney A.C. y su banda Azúcar, excelente propuesta musical del talentosísimo artista cubano Oney Cumbá, fueron el atractivo de la velada.
Coherentemente con el trato muy especial que Daniel Anfuso brinda a sus empleados tras la presentación de la banda se decretó un happy hour de todas las bebidas de la barra, el monto de la recaudado en el lapso de dicha super oferta se destinó a repartir entre el personal, el gesto de Daniel fue premiado con una ovación tanto por el público como del el personal ……………………..y sus familias.
Es indudablemente Azúcar Abasto un lugar emblemático de la movida salsera y su vigencia a lo largo de estos 16 años no ha sufrido mella, seguramente en 16 años mas estaremos repitiendo estas palabras y los mismos conceptos. Felicidades Azúcar Abasto!!!
Noviembre 2009
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